Un estudio geológico renueva las esperanzas petroleras en Entre Ríos

El reporte muestra indicios positivos de potencial hidrocarburífero

Existen dos clases de roca madre que permiten suponer la presencia de hidrocarburos en el subsuelo de la Cuenca Chacoparanaense, en general, y en el territorio entrerriano, en particular. YPF cuenta con más de 700 testimonios sobre las características de las mismas, que fueron analizadas a partir de los recortes de terreno existentes.

En el marco de su ‘Plan Exploratorio Argentina’, YPF elaboró un exhaustivo informe que recopila toda la información técnica disponible sobre los relevamientos geológicos y las exploraciones hidrocarburíferas efectuadas en diversas provincias. De acuerdo con el trabajo –avalado por el acuerdo prospectivo firmado en febrero de 2010 por la petrolera estatal y el gobernador Sergio Urribarri–, si bien no existen evidencias certeras al respecto, es posible teorizar la presencia de sistemas petroleros en el subsuelo de la Cuenca Chacoparanaense, en general, y del territorio entrerriano, en particular. El estudio precisa que en la región existen dos tipos de roca madre que despiertan esperanzas concretas de hallar hidrocarburos.

Entre Ríos se localiza íntegramente en la ya citada cuenca. Con una extensión de alrededor de 2 millones de kilómetros cuadrados (Km²), la misma se extiende por el Noreste Argentino (NEA) y ocupa parte de Paraguay, Brasil y Uruguay. Aunque en esa superficie hay 172 pozos exploratorios perforados, hasta el momento la única acumulación con viabilidad comercial es la de Barra Bonita, en suelo brasileño, donde actualmente se extrae gas natural.

A nivel local, se han detectado niveles de rastros e impregnaciones de petróleo y algunas manifestaciones de gas en pozos de Santa Fe y de Chaco. No obstante, también hay indicios positivos sobre la existencia de esos recursos en Entre Ríos. Según el informe –a cargo de un equipo integrado por los expertos Ricardo Manoni, María Emilia Reinante, Gustavo Olivieri y Luis Cabanillas–, los hipotéticos sistemas petroleros de la provincia se reunirían en función de la combinación de eventos depositados durante el período Paleozoico. Una hipótesis es que podrían hallarse reservas de petróleo liviano –casi gaseoso– a mucha profundidad; es decir, no antes de los 3.500 metros. Ocurre que la región fue invadida por el mar en el período Devónico (existen rastros de la presencia de fauna marina que lo confirman), condición esencial para la formación de hidrocarburos. Después de todo, los mismos están compuestos –básicamente– por materia orgánica depositada hace millones de años dentro de los estratos del subsuelo, sometida a distintos procesos geológicos y conservada en un ambiente poco oxigenado.

Análisis de muestras

El estudio señala que, en los últimos meses, personal de la gerencia de Exploración de YPF, representantes de la Dirección de Minería de Entre Ríos y técnicos de la Universidad de Buenos Aires (UBA) efectuaron distintos relevamientos en aguas termales de la provincia, más exactamente en Federación, Concordia, Villa Elisa, Villaguay, Basavilbaso, María Grande y Diamante. El análisis de esas muestras, que estará listo en las próximas semanas, apunta a detectar la existencia de algunos elementos en el agua –como partículas o gases– que sirvan para teorizar sobre un potencial hallazgo de hidrocarburos en el subsuelo.

Por otro lado, también se llevó a cabo la actualización de la base de datos geoquímica que posee la operadora a partir de nuevos informes de laboratorio. Hasta la fecha, YPF cuenta con más de 700 testimonios sobre las características de las rocas madre analizadas a partir de recortes de terreno provenientes de los sondeos exploratorios existentes.

Antecedentes diversos

El relevamiento de YPF tomó en cuenta, entre muchas otras variables, los antecedentes exploratorios de la Cuenca Norte de Uruguay, datos que la empresa le compró a ANCAP el año pasado. Según el reporte, esa información geológica de pozos, líneas sísmicas y datos analíticos de niveles generadores puede ser proyectada hacia el país para poder reconstruir la geometría y la conformación de la cubeta sedimentaria local.

Asimismo, fueron consideradas todas las observaciones obtenidas por YPF mediante métodos potenciales, tales como la gravimetría, la sísmica de refracción, los datos de pozos perforados para el abastecimiento de agua y las técnicas geoeléctricas usadas en la prospección de acuíferos termales.

Finalmente, se analizaron las pruebas de refracción en los parajes Rincón de Nogoyá y Gualeguay y la perforación exploratoria de El Pueblito, en el departamento de Nogoyá. Si bien esa excavación no pudo completarse debido al aprisionamiento de las herramientas empleadas, aportó valiosa información estratigráfica sobre la cuenca.

Todo bajo control

En febrero del año pasado Entre Ríos se convirtió en la primera provincia en integrar el ‘Programa de Desarrollo Exploratorio 2010-2014’ que YPF había lanzado en diciembre de 2009. Tal como destaca Jorge Tomás, director provincial de Minería, no se realizan prospecciones hidrocarburíferas dentro del territorio entrerriano desde hace casi 50 años. “Más precisamente desde que la petrolera estatal perforó el pozo Nogoyá Nº 1 –de 2.088 metros bajo boca de pozo (mbbp)–, allá por 1962. Luego de ello, y por diferentes motivos, no seguimos avanzando en el tema hidrocarburos”, puntualiza en diálogo con este medio.

Según sus palabras, hoy se trabaja activamente para alcanzar un mayor grado de información que permita llamar a licitación de áreas prospectivas. “Las empresas que quieran formar parte de dicho proceso saben que el riesgo es alto, ya que la nuestra es una cuenca no productiva y por el momento carece de grandes hallazgos”, admite.

Sin embargo, resalta el impulso pionero de YPF, que comenzó a realizar búsquedas en el norte provincial. “En base a esos resultados con el tiempo se decidirá la concesión de la explotación o se avanzará hacia la exploración directa, que abarca la etapa de perforación”, anticipa.

Por otro lado, remarca que nadie hará exploraciones en áreas naturales protegidas, parques naturales y ejidos de las ciudades. “No hay riesgo de impactos negativos sobre el medio ambiente. Se respetará puntillosamente la legislación de la provincia. El decreto 4.977, por caso, dispone que antes de cualquier tipo de emprendimiento se debe efectuar un dictamen ambiental del organismo competente”, recuerda.

En ese sentido, subraya que en el ámbito hidrocarburífero se trabajará –junto con universidades y organismos dedicados a velar por el medio ambiente– con el mismo empeño con el que se hacen cumplir las exigencias legales que pesan sobre la actividad minera.

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