“Si trabajamos en conjunto con el Gobierno y las entidades financieras podemos resolver los problemas energético y de inversión”

 

Entrevista con Francisco Rubén Valenti, vicepresidente del Directorio de Impsa

El directivo señaló que es clave la interacción entre el Estado y las empresas privadas para la ampliación y diversificación de la infraestructura energética del país. “Desde el año 2000 en Impsa nos hemos focalizado en los negocios de energías sustentables,  renovables y limpias de carácter hidroeléctrico, eólico o nuclear”, precisa.

Desde la óptica de Francisco Rubén Valenti, vicepresidente del Directorio de Impsa –la nave insignia del holding de la familia Pescarmona–, el área energética debería correr por carriles autónomos a los que dicta la coyuntura económica de la Argentina. Sucede que, a su entender, el país atraviesa por una serie de problemas energéticos que deberán ser resueltos en los próximos años si se apunta a sustentar, desde la infraestructura, el crecimiento a futuro.

“Está claro que el país, la región y Asia tienen déficit energético, por lo que una supuesta retracción de la economía no debería producir impacto, ya que no sólo hay que resolver el crecimiento sino también el atraso de inversión que todas estas regiones padecen”, explicó el directivo. “Por todo eso no vemos que haya caída de la inversión energética, sea primaria o de energía eléctrica”, añadió.

Impsa es uno de los grandes jugadores del área de generación eléctrica, quizás el de mayor peso de capital nacional. Fabrica turbinas hidroeléctricas que se encuentran entre las de mayor potencial del mercado mundial, diseña modernos aerogeneradores (que equiparon parques eólicos en Brasil y en la Argentina) y produce equipos para centrales nucleoeléctricas.

Valenti indicó que a la hora de destrabar la construcción de proyectos de infraestructura energética la clave es el financiamiento. “Hoy es lo más complicado, pero la gente no se va a privar de usar la energía eléctrica y por ende el país no dejará de lado estas iniciativas. De ahí que siendo creativos las soluciones ineludiblemente aparecerán”, indicó en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química. Y señaló que, aun cuando se produzca una desaceleración económica, es clave resolver el déficit energético del país para solventar el crecimiento de los próximos años.

¿Cuáles son sus aspiraciones con respecto a la evolución de sus negocios en el país durante los próximos años?, preguntamos al directivo.

Aspiramos a que se genere el importante volumen de negocios que avizoramos allá por el año 2000, cuando comprendimos que el mundo necesitaría mucha energía. Así profundizamos en investigación y desarrollo, ya sea en tecnología para los equipamientos como en optimizar la producción energética de los aprovechamientos o en desarrollar esquemas de financiamiento para llevar a cabo los mismos. La necesidad está; la tecnología de punta y los recursos humanos preparados también, y los tenemos. El financiamiento deberá ofrecer las soluciones ineludiblemente. En Brasil lo hicimos en gran volumen. Y con el esquema GENREN hemos demostrado que se puede hacer en la Argentina, aun siendo difícil. Hay que explorar otras formas. Si trabajamos en conjunto con el Gobierno y las entidades financieras podemos resolver los problemas energético, de inversión y de creación de trabajo. En nuestro caso, el empleo ocupa todo el espectro laboral, del menos al más calificado, de todas las disciplinas de oficios y de profesiones. Esta capacidad de generar trabajo es un gran aporte a la inclusión social.

¿Cuáles son los proyectos en los que Impsa participa actualmente en el país?

En la actualidad la empresa está haciendo 16 aerogeneradores de dos megawatts (MW) cada uno: 12 para La Rioja y cuatro para Santiago del Estero, además de los cuatro generadores de vapor para la extensión de vida y repotenciación de la central nuclear de Embalse y los parques eólicos de Malaspina (50 MW) y Koluel Kayke (25 MW).

Estos parques corresponden al programa GENREN, impulsado por el Ministerio de Planificación. Al respecto, estamos en los días previos al cierre financiero para Malaspina I en Chubut y para Koluel Kayke II Santa Cruz. Invertimos nuestro propio capital y tenemos aprobado el complemento de financiamiento por el Banco de la Nación Argentina, el Banco de Inversión Comercio Exterior (BICE) y la Corporación Andina de Fomento (CAF). Con estas entidades hemos perfeccionado esquemas de financiamiento que habíamos desarrollado en Asia y últimamente en Brasil. Se hizo escuela que estoy seguro se replicará. En el caso de estos parques nos ocupamos tanto de su diseño como de todo su equipamiento, operación, mantenimiento y explotación. Tenemos la ingeniería lista para iniciar la construcción apenas estén desembolsados los fondos. Creemos que podremos iniciar las obras antes de fin de año.

¿En qué sectores ven las mejores oportunidades de negocios para los próximos años?

Desde el año 2000 en Impsa nos hemos focalizado en los negocios de energías sustentables, renovables y limpias de carácter hidroeléctrico, eólico o nuclear, y según el caso somos proveedores de equipamiento o inversores para la producción y venta de energía, siempre diseñando, construyendo, equipando y operando el aprovechamiento eólico o hidroeléctrico.

Estamos haciendo las turbinas hidráulicas de mayor potencia y eficiencia del mundo: 10 turbinas Kaplan de 232 MW cada una para Tocoma (Venezuela) y cuatro turbinas Francis de 650 MW cada una para Belo Monte (Brasil).

Tenemos tecnología eólica de punta patentada; hemos diseñado la solución Unipower®, un aerogenerador del tipo direct drive con un convertidor de frecuencia que favorece la producción, operación y amigabilidad con la red eléctrica.

Con una espectacular experiencia en Brasil, además de los proyectos argentinos ya mencionados, hoy somos el principal inversor de Latinoamérica y consideramos que la Argentina tiene un enorme potencial para seguir creciendo.

En el futuro queremos intensificar esta tarea, que conocemos bien y que hacemos con mucho entusiasmo tanto en el ámbito nacional como en el internacional, desarrollada desde los ´80 con fuerte y sostenida participación en Asia y en Latinoamérica. Queremos realizar proyectos hidroeléctricos en la Argentina pues contamos con la solución integral para un proyecto completo; no sólo para todo el equipamiento sino también para su proyecto ejecutivo, obra civil, tratamiento ambiental, optimización de la energía, operación y mantenimiento. Somos especialistas y estamos enamorados de lo que hacemos, siempre empeñados en optimizar la utilización del recurso natural. Dado que la producción eólica es semi-seriada, estamos en la búsqueda de lograr una masa crítica en la Argentina para que un volumen adecuado haga factible la participación del cluster de muchas empresas que hemos desarrollado y se puedan producir diferentes componentes del equipamiento eólico. Para tener un crecimiento sustentable es fundamental contar con esa masa crítica que estamos empeñados en lograr.

También estamos en condiciones de proveer un alto contenido argentino para la cuarta central nuclear argentina. Estamos equipados para fabricar elementos de extrema complejidad, como el reactor nuclear o calandria. Podemos extender la participación al cluster que hemos desarrollado y entonces obtener un altísimo grado de contenido argentino. Por otro lado, hemos hecho algunos de los componentes nucleares más importantes para Atucha II y también revitalizado la industria nuclear con la fabricación de los generadores de vapor y la extensión de vida de Embalse. Y en el corto plazo también queremos aportar nuestras capacidades y experiencia en el montaje de estos equipos, lo cual constituye una tarea de altísima complejidad. En la actualidad también estamos estudiando el desarrollo del recipiente de presión para el reactor Central Argentina de Elementos Modulares (CAREM).

¿Avizoran alguna participación en el segmento petroquímico?

En la medida en que los sectores petroquímico, del petróleo o del gas decidan hacer inversiones, en Impsa estamos preparados para colaborar. Hemos diseñado, construido y suministrado, con montaje incluido en muchos casos, más de 12.000 toneladas de equipos de presión de diferentes tamaños y complejidades. En ese sentido, tenemos antecedentes importantes. A saber: el diseño, construcción y montaje de las esferas para almacenaje criogénico de etano líquido para Petroquímica Bahía Blanca y otros equipos para Mega, Indupa y Profertil en el polo petroquímico de Bahía Blanca, así como también  los suministros para la planta química Maleic en Ensenada; los motocompresores del  gasoducto del Norte y los equipos de presión para la colombiana Ecopetrol; y diversos componentes para las destilerías de YPF en Luján de Cuyo, La Plata y San Lorenzo, y para  Esso, Shell y EG3 en la Argentina, además de reactores y torres de destilación para las refinerías de Con-Con y de Petropower en Chile.

En particular, para la destilería de YPF hicimos los reactores Isomax de 200 mm de espesor, que son lo más parecido a un componente nuclear pues son crackers de hidrógeno para producir gasoil. Para Petrobras hicimos dos reactores de hidro-desulfurización en Paulinhas similares a los de Isomax. Y estamos en condiciones de ayudar a YPF tal como hicimos años atrás. La necesidad de crecer en este rubro fue explicada en las últimas semanas; hay muchísimo por hacer y estamos a disposición. En Brasil estamos incursionando con énfasis en la industria de Oil & Gas con importantes clientes brasileros aprovechando las instalaciones industriales que allí poseemos. ℗

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1 Comentario

  1. Raúl Luque dice:

    He trabajado en el Grupo Pescarmona (ICSA), conozco el nivel profesional con que se trabaja, la calidad del capital humano, y puedo decir que estoy plenamente orgulloso de lo que desarrolla esta gran empresa. Mis Felicitaciones para todo el gurpo!

 
 

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