La operación tuvo lugar en un yacimiento de Vaca Muerta

San Antonio realizó la mayor fractura con CO₂ a nivel regional

La utilización de dióxido de carbono puede mejorar la productividad, optimizar el consumo de agua y favorecer el control de filtrado en el desarrollo de reservorios no convencionales. Consciente de estas ventajas, San Antonio Internacional concretó con éxito una fractura espumada con dicho gas en un pozo del yacimiento Aguada del Cajón.

Edición impresa № 322| Julio - Agosto 2016

 

Con el respaldo de las firmas Capex y Praxair, San Antonio Internacional diseñó y ejecutó la fractura espumada con dióxido de carbono (CO₂) más importante de Latinoamérica.
La operación tuvo lugar en un pozo de la zona de Aguada del Cajón, yacimiento que opera Capex, el cual fue realizado dentro de la formación Vaca Muerta, en la cuenca Neuquina. Para su concreción, San Antonio contó con el apoyo de Praxair en cuanto al suministro diario y la acumulación de grandes volúmenes de CO₂.
De acuerdo con Jorge Ap-Iwan, COO de Servicios Especiales de la firma, el avance representa un nuevo hito en el desarrollo del shale a escala regional. “La fractura es la mayor de su clase en un reservorio no convencional latinoamericano. Su realización implicó el uso de 25 cisternas con 597 toneladas (Tn) de CO₂, adicionales al set de bombeo de fractura”, puntualizó el directivo en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energía.
En su opinión, los resultados obtenidos son una clara muestra del compromiso asumido por la empresa en relación con el desarrollo de innovaciones que faciliten el desempeño dentro del segmento. “La fracturación hidráulica, método de estimulación que viene siendo utilizado desde hace ya muchos años, se ha transformado por estos días en una herramienta imprescindible a la hora de explotar reservorios no convencionales”, remarcó.

Innovación y experiencia

 

Ap-Iwan: “La fractura es la mayor de su clase en un reservorio no convencional a nivel regional. Su realización implicó el uso de 25 cisternas con 597 toneladas (Tn) de CO₂, nueve equipos de fractura, dos boosters, una unidad de hidratación, blenders, manifold, sand king, vanes y siete piletas de fluido”

 

Soluciones creativas

A decir de Ap-Iwan, a fin de alcanzar este éxito en Aguada del Cajón fue clave el desempeño de los equipos de trabajo de la compañía. “Éstos están conformados por profesionales entusiastas y capaces, que disponen de la experiencia necesaria para sortear las dificultades de una labor de esta magnitud”, destacó.
Para el directivo, ante los desafíos más complejos se imponen las soluciones más creativas. “Explotar reservorios de hidrocarburos no convencionales donde el petróleo y el gas prácticamente no pueden extraerse –debido a las condiciones en que se encuentran– requiere no sólo técnicas especiales de perforación, sino también estimulación”, manifestó.

Múltiples beneficios

Según Carlos Porta, gerente de Ingeniería de E&P de San Antonio, la utilización de CO₂ trae aparejados importantes beneficios en el sector. “Su solubilidad en los fluidos de la formación mejora el ‘arranque’ del pozo en condiciones de baja presión”, explicó.
Asimismo, indicó que el agregado de CO₂ puede disminuir la cantidad de agua inyectada a la formación y facilitar la limpieza del pozo. “Sobre todo cuando se trata de reservorios que tienen baja presión y los fluidos inyectados durante los tratamientos de fractura no pueden ser recuperados a superficie fácilmente”, apuntó.
Por si fuera poco, sostuvo, el CO₂ remueve y previene bloqueos por emulsión al reducir la tensión superficial e interfacial. “Las espumas poseen un excelente control de filtrado, lo que permite suplantar materiales de esa índole que forman revoques en la pared de la fractura y que eventualmente ocasionan daños. Además, aportan una mayor capacidad de sustentación que los fluidos convencionales de viscosidad equivalente, y son aplicables en pozos profundos donde la espuma de nitrógeno (N₂) resulta práctica y operativamente inviable”, añadió.

La utilización de CO₂ mejora el “arranque” de los pozos en condiciones de baja presión, además de disminuir la cantidad de agua inyectada a la formación, facilitar la limpieza, y remover y prevenir bloqueos por emulsión, entre otros importantes beneficios.

 

De cara al futuro, anticipó, se hará imprescindible valerse de nuevas y más eficientes tecnologías en un escenario de recursos convencionales limitados. “La disponibilidad de energía resulta esencial para el desarrollo de la sociedad moderna, y los hidrocarburos –nuestra principal fuente energética– son cada vez más esquivos. En ese sentido, los esfuerzos tecnológicos acompañados de constantes inversiones en este campo hacen posible seguir extrayendo petróleo y gas en condiciones inimaginables en los principios de esta industria”, completó. ©

 

 

 

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