Según Marcos Sabelli, gerente ejecutivo del área Química de YPF

“Queremos que el resto de las operadoras inviertan en este negocio”

Están dadas las condiciones para que el sector registre un proceso de expansión que no vive desde hace 15 años. Así lo anticipa el referente químico de YPF, Marcos Sabelli, quien se ilusiona con la entrada de más jugadores al negocio del shale para multiplicar la provisión de materias primas energéticas competitivas a la industria nacional.

El consumo de energía de la Argentina es muy particular. Según Marcos Sabelli, gerente ejecutivo del área Química de YPF, a diferencia de las grandes potencias –que tienen divididas en cuatro cuartos sus matrices energéticas– la nacional depende en un 50% del gas. “Nuestros yacimientos convencionales son maduros y están declinando, pero también tenemos recursos no convencionales. Contamos, como es sabido, con el segundo reservorio mundial de shale gas y el cuarto de shale oil”, destacó el directivo durante su disertación en la 36⁰ Reunión Anual Latinoamericana de Petroquímica.
Según sus palabras, en los últimos cuatro años YPF lleva invertidos más de u$s 5.500 millones –en conjunto con sus socios– para concretar más de 500 pozos de producción no convencional. “Estamos produciendo unos 50.000 barriles equivalentes por día, es decir, alrededor de un 10% de la explotación total del país. Si al shale sumamos el tight gas, la producción crece a un 20% o un 25%”, detalló durante el encuentro organizado por la Asociación de Petroquímica y Química Latinoamericana (APLA).
La operadora, apuntó, está a cargo de entre un 45% y un 50% de los hidrocarburos que se producen a nivel local. “Asimismo, contamos con más de un 85% del desarrollo no convencional”, resaltó.
No obstante, acotó, YPF necesita que otros jugadores ingresen al segmento. “Queremos que el resto de las operadoras también inviertan en este negocio, ya sea en asociación con nuestra firma o por su cuenta”, sostuvo.
En esa dirección, puso como ejemplo los avances obtenidos en el trabajo mancomunado con el gigante químico Dow. “Hace apenas cuatro años, nos reunimos con las autoridades de esa compañía, que tenía problemas de materias primas en la Argentina. Les dijimos que había dos formas de afrontar ese reto: quejarse o convertirse en parte de la solución. El apoyo recibido fue increíble, y así desarrollamos el primer piloto de shale gas en el país”, enfatizó.

Sabelli:
“Necesitamos que otros jugadores ingresen al segmento no convencional. Queremos que el resto de las operadoras también inviertan en este negocio, ya sea en asociación con nuestra firma o por su cuenta”

 

Nueva ola

La intención de YPF es, de acuerdo con Sabelli, seguir contribuyendo con el desarrollo energético nacional, apuntar a recomponer la autonomía hidrocarburífera perdida y progresar en el ámbito petroquímico. “Este año estaremos invirtiendo un total de u$s 4.500 millones”, proyectó.
Tan sólo en infraestructura de downstream, acotó, la petrolera destinó más de u$s 3.000 millones desde la recuperación del control estatal hasta la fecha. “Acabamos de inaugurar una planta de coque en La Plata para tornar el residuo de menos valor (el fuel oil) en un recurso más valioso. Y también incrementamos sustancialmente nuestra producción de aromáticos”, remarcó.
En su opinión, el país ofrece más de una ventaja a la hora de favorecer el desarrollo del shale. “Más allá de nuestro enorme potencial geológico, contamos con las instalaciones necesarias para aprovechar nuestros recursos no convencionales”, recordó.
En definitiva, señaló, la Argentina tiene por delante una oportunidad histórica para poner en valor materias primas competitivas que abastezcan a su industria. “La última ola de desarrollo petroquímico fue hace 15 años. Es tiempo de registrar un nuevo boom de expansión. La mayor disponibilidad de materia prima y la existencia de un mercado cada vez más demandante nos alientan a ser cada vez más competitivos y a aprovechar una nueva ola de desarrollo sectorial”, vaticinó.

Apuesta productiva

A decir de Sabelli, la Argentina es la única nación fuera de Estados Unidos que está apostando fuertemente por los recursos no convencionales. “Para seguir creciendo en dicho mercado, la productividad es el gran eje a abordar. Por nuestra parte, desde YPF en cuatro años hemos reducido casi un 40% los costos por pozo y también avanzamos significativamente en cuanto a los tiempos por perforación. Sin embargo, aún hay mucho por hacer”, reconoció.

Sabelli:
“En los últimos cuatro años hemos reducido casi un 40% los costos por pozo y también avanzamos significativamente en cuanto a los tiempos por perforación. Sin embargo, aún hay mucho por hacer”

 

Los pozos horizontales, detalló, hoy cuestan unos u$s 10 millones en el país. “El desafío es reducir ese número a u$s 4 o 5 millones lo antes posible”, anticipó.

Al país, afirmó, le sobran líquidos de gas. “Nos damos el lujo de quemar etano, porque carecemos de infraestructura para separarlo y desarrollarlo a gran escala. Tenemos que industrializar ese recurso”, comentó.
La Argentina, añadió, viene importando fertilizantes y gas natural licuado por el mismo valor que costaría erigir un desarrollo de grandes proporciones. “Se calcula que la formación no convencional Vaca Muerta necesita u$s 8.000 millones para su aprovechamiento inicial a gran escala. No es tanto si se piensa que en los últimos cinco años importamos por entre u$s 5.000 y 10.000 millones. Hay que hacer algo al respecto”, aseveró.
A su criterio, la búsqueda de nuevos talentos es otra de las principales problemáticas a resolver. “Las nuevas generaciones no se sienten tan atraídas por las ciencias duras. Hay que promover nuestros aportes como industria para hacer del mundo un lugar más sustentable”, indicó. ©

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