Pronostican más inversiones chinas en la industria local de Oil & Gas

En base al informe ‘Energy Predictions 2011’

Deloitte vaticina que el entusiasmo global de las grandes corporaciones públicas por sellar alianzas y sinergias vinculadas con la generación de energía se hará más fuerte en 2011. En ese marco, la consultora prevé que el sector hidrocarburífero argentino recibirá importantes inversiones del gigante asiático.

De acuerdo con el flamante ‘Energy Predictions 2011’, informe a cargo de la consultora Deloitte, el próximo año depara agradables sorpresas para el sector energético nacional. Varias de las previsiones del reporte podrían tener un significativo impacto en la Argentina. Así lo cree Ricardo Ruiz, socio líder de Energía y Recursos de Deloitte.

“Por un lado, es probable que crezca el interés de inversores chinos en sectores estratégicos como la industria de Oil & Gas, la minería y los servicios de campo relacionados. Por otro, los precios de referencia internacional del petróleo y derivados aumentarán, lo que afectará los valores que se manejan en el mercado interno”, asegura el especialista en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química.

Según sus estimaciones, en el mediano plazo habrá una mayor disponibilidad de gas natural para su importación en estado líquido en buques especiales y a precios estables. “Asimismo, los avances tecnológicos continuarán impulsando la exploración y explotación de gas no convencional en todo el país, mientras que la senda de integración entre los biocombustibles de primera generación y los combustibles fósiles irá en ascenso”, completa.

Ola de compras y fusiones

En base al ‘Energy Predictions 2011’, el próximo año estará signado por las fusiones y adquisiciones en el sector energético, tendencia que desempeñará un rol clave en el crecimiento económico que experimentarán los mercados emergentes.

Elaborado a partir de sondeos a clientes, analistas y expertos de todo el mundo, el reporte precisa que esas operaciones se convertirán en herramientas esenciales para garantizar el control de la propiedad intelectual, la obtención de tecnología de punta y el acceso a las fuentes de materias primas en distintos países. “Las integraciones corporativas incrementarán su importancia, sobre todo entre las empresas estatales de economías emergentes, que deberán tener cuidado de diversos riesgos post-fusión, tales como los financiamientos complejos, las diferencias culturales y los entornos inciertos”, advierte el trabajo.

Luego de dos grandes oleadas globales de fusiones y adquisiciones –la primera liderada por firmas hidrocarburíferas chinas que pusieron la mira en África, Asia y Sudamérica y la segunda promovida por petroleras de Rusia, Corea del Sur, Brasil y Malasia– el relevamiento augura una tercera, que será motorizada por corporaciones estatales de India y la Commonwealth.

Más refinación

Para Deloitte, después de la debacle provocada por la crisis financiera internacional, en 2011 la demanda de combustibles derivados del petróleo continuará experimentando un significativo repunte. Y dado que la capacidad de abastecimiento a gran escala de los biocarburantes y las fuentes renovables aún será limitada se necesitarán más refinerías para ampliar la oferta.

En ese sentido, la consultora remarca que durante el primer cuatrimestre de este año la industria refinadora norteamericana trabajó a un 80,3% de su capacidad instalada, mientras que en el segundo cuatrimestre ese porcentaje se elevó hasta un 88 por ciento.

También vaticina que entre 2011 y 2015 la capacidad productiva en Asia crecerá en 2,75 millones de barriles diarios. De concretarse esa predicción, la industria mundial virará sustancialmente su eje desde Occidente hacia Oriente.

No obstante, un gigante como China aún tendrá pendiente el reto de reeducar a su población en los hábitos de consumo (lo que ya está intentando mediante descuentos impositivos, rebajas y concesiones en los precios). “El cambio continental del segmento refinador será una realidad. Lo que resulta difícil de predecir es con qué rapidez los consumidores aumentarán sus compras en Asia durante los próximos años”, admite el informe.

Por otro lado, la producción de gas no convencional cambiará el panorama de la oferta de combustibles fósiles para la generación de energía.

Renacer nuclear

Según el ‘Energy Predictions 2011’, con un decidido respaldo gubernamental la industria nuclear prolongará su reactivación en todo el mundo, especialmente en China y en Medio Oriente. Esa tendencia obedecerá, en mayor medida, a la doble necesidad de diversificar las matrices de generación energética y disminuir las emisiones nocivas.

En ese sentido, Kuwait, el quinto productor global de crudo, ya anunció su intención de contar con cuatro reactores nucleoeléctricos para 2022. Los chinos, por su parte, planean ampliar su capacidad en el rubro hasta bordear los 80 gigawatts (Gw) en 2020 y superar los 400 Gw para 2050.

Cuidado ambiental

Otras peculiaridades que Deloitte vislumbra en el futuro inmediato del sector energético mundial son la sostenida evolución del mercado de las energías renovables, por un lado, y el ascendente protagonismo de la gestión acuífera en la industria, por otro.

Con respecto a la primera variable, el reporte hace hincapié en la progresiva relevancia del negocio solar-fotovoltaico. “Se trata de una vía renovable de generación energética que puede avanzar mucho más rápido que cualquiera de sus competidoras, ya que es amigable con la comunidad, ecológica y segura”, puntualiza el trabajo.

En cuanto al cuidado del agua, insumo clave tanto para la extracción de recursos naturales como para la producción de combustible, Deloitte enfatiza que su adecuada gestión será cada vez más valorada a escala industrial.

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