Por el aumento de la nafta, vuelven a crecer las conversiones a GNC

Ante el encarecimiento de la nafta y el gasoil

Ya hay 2 millones de unidades equipadas y casi 2.000 estaciones de servicio habilitadas en todo el país. Sobre la base de los actuales precios de los combustibles líquidos, la conversión a gas se amortiza con apenas 20.000 kilómetros recorridos; es decir, en un año de 55 kilómetros diarios.

En lo que va de 2015, el precio de la nafta y el gasoil ya registró seis aumentos a nivel nacional. Según datos de la consultora Montamat & Asociados, la cotización de los combustibles líquidos acumula una suba de más de un 200% desde que el Estado retomó el control de YPF. Ante este escenario, no resulta para nada extraño que cada vez más usuarios opten por el gas natural comprimido (GNC).

De acuerdo con estimaciones de la Cámara Argentina de Productores de Equipos de Gas (CAPEC), teniendo en cuenta que los equipos cuestan alrededor de $ 18.000 y que el metro cúbico (m³) de gas cotiza a unos $ 5,50 frente a los más de $ 13 que vale el litro de nafta Súper, hoy es posible amortizar la conversión con tan sólo 20.000 kilómetros recorridos, lo que equivale a un año de 55 kilómetros transitados por día.

“A diferencia de otras industrias, la del GNC no sufrió demasiado el estancamiento económico. Por estos días circulan casi 2 millones de autos a gas en todo el país, lo que representa un 15% del total de unidades a nivel global”, precisó Hugo Lamy, titular de la CAPEC.

El año pasado, el segmento totalizó 180.000 conversiones a un ritmo de casi 500 por día, lo que representó un alza de un 35% en relación con 2013. “Para esta temporada, en tanto, esperamos un nivel de crecimiento similar”, anticipó el directivo.

A decir de Víctor Derlich, titular de la empresa EsiGas, el sector no sólo se expandirá por la competitividad de sus precios, sino también por el mayor empuje del transporte pesado. “Hay mucho por crecer en el rubro de los camiones y estamos trabajando para integrar a los países del Mercosur en un corredor azul que despierta muchas expectativas”, proyectó.

De acuerdo con datos del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), cada vez son más las estaciones de servicio que operan con GNC, las cuales ya explican un 15% del mercado de combustibles local. Mientras que hace 10 años había unas 1.200 instalaciones habilitadas, hoy los puntos de carga son casi 2.000. Un 60% de ellos se sitúa en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Asimismo, vale destacar que cuatro grandes provincias (Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza) acaparan alrededor de un 80% del parque automotor que consume gas.

Ingresos en alza

Para Fausto Maranca, presidente de la Cámara Argentina de GNC, si algo caracteriza el mercado de los combustibles líquidos son los paulatinos incrementos en los precios y, en algunos puntos del país, los repetidos períodos de escasez en el suministro. “Si a ese panorama le sumamos el aumento en el parque automotor, no debería sorprender a nadie la evolución del GNC”, apuntó.

No obstante, añadió que el éxito del gas no debe explicarse únicamente por una cuestión de costos. “Va más allá del diferencial de precios existente, que aunque constituye un factor importante, no es la única variable a la hora de la toma de decisiones. También hay que resaltar la seguridad de contar con esta clase de combustible frente a los habituales faltantes de los líquidos. El GNC es el único carburante sin restricciones de precios o suministro”, manifestó.

En ese sentido, Carlos Scioli, titular de la firma especializada Agira, comentó que en la actualidad todos los actores del mercado gaseoso están mejorando sustancialmente sus ingresos. “Los proveedores multiplicaron sus ventas, los talleres se encuentran operando al máximo de sus capacidades instaladas y los puestos de carga no sólo vienen incrementando el nivel de actividad, sino que incluso están planificando nuevas inversiones”, enumeró.

Grandes oportunidades

Histórico referente del negocio mundial del GNC, la Argentina podría consolidar en el futuro cercano su liderazgo sectorial a partir del aprovechamiento masivo del shale gas. Así lo cree Diego Goldin, director ejecutivo de NGV Global.

“El horizonte de oportunidades que ofrece el gas no convencional ampliará las ventajas competitivas del GNC para toda la industria, el agro y la población en general, que contará con transporte económico, limpio y seguro. Adicionalmente, se mejorará el nivel de vida de los centros urbanos, gracias a los enormes beneficios ambientales de este tipo de combustible”, vaticinó.

A su criterio, el desarrollo del GNC en la Argentina tuvo la particularidad de iniciarse con un planeamiento a largo plazo y desde una empresa pública (Gas del Estado), pero en colaboración con el sector privado industrial y consumidor. “Además de invertir en investigación y desarrollo, el sector privado local salió a ganar mercados en el mundo, hasta llegar a ser líder en todos los sectores. Así, la Argentina demostró que el gas natural podía pasar de ser un combustible alternativo a una alternativa de combustible, con grandes beneficios sociales, económicos y ambientales frente a los líquidos. Justamente son esos tres pilares los que definen la sustentabilidad del proyecto a escala planetaria”, subrayó. ℗

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