Por casi u$s 30.000 millones, empieza uno de los proyectos de LNG más grandes del planeta

El mercado de gas licuado crecerá con fuerza en los próximos años

Se trata del proyecto australiano Wheatstone, que lidera Chevron y apunta a producir 8,9 millones de toneladas por año de gas natural licuado a partir de 2015. La iniciativa se suma a otra similar encarada por la petrolera norteamericana, llamada Gorgon, que demandará una inversión de u$s 37.000 millones. Australia aspira a convertirse en el cuarto productor de LNG a nivel mundial.

Chevron aprobó a fines de septiembre la construcción de un megaproyecto de LNG (gas natural licuado, por su sigla en inglés) en las costas de Australia. La obra, denominada Wheatstone, involucrará una inversión cercana a los 29.000 millones de dólares y es una de las más grandes de su tipo a nivel planetario. La petrolera norteamericana suma así una nueva iniciativa de LNG en tierras australianas, donde también impulsa el proyecto Gorgon, que demandará otro desembolso exorbitante de u$s 37.000 millones. Las apuestas por el LNG en Oceanía, que en conjunto suman inversiones por u$s 65.000 millones (casi un 15% del PIB argentino) apuntan a cubrir la expansión del mercado gasífero en Asia, tanto en China como en Corea y los países del sudeste asiático.

Según las estimaciones iniciales, Wheatstone, ubicado en la región de Pilbara, producirá, en una primera etapa prevista para 2015, 8,9 millones de toneladas por año (mtpa) de LNG, mientras que el objetivo final es alcanzar una oferta de 25 mtpa en la segunda mitad de la década.

La sociedad operadora está formada por Chevron (que controla un 71,77% del paquete accionario), Apache Corporation (un 13%), Kuwait Foreign Petroleum Exploration Company (un 7%), Royal Dutch Shell (6,4%) y Kyushu Electric (1,83%).

“La inversión de poco menos de 29.000 millones de dólares implica que ahora tenemos u$s 138.000 millones comprometidos en Australia para nuevas inversiones en LNG, un logro muy significativo”, indicó el ministro de Recursos del país oceánico, Martin Ferguson.

“Implica que para el 2014/2015 pasaremos a ser la segunda mayor nación exportadora de LNG del planeta”, agregó. A su vez, el proyecto Gorgon, también liderado por Chevron en la costa oeste de Australia, producirá alrededor de 15 mtpa para 2014.

Australia actualmente se ubica detrás de Qatar, Malasia e Indonesia en términos de producción de gas licuado. Ferguson explicó que los proyectos gasíferos de Australia irían desde el LNG extraído en aguas profundas o con el uso de plataformas flotantes a proyectos de gas de veta de carbón en la costa este.

En expansión

Hasta hace unos años el boom del LNG australiano se explicaba, en gran medida, por el potencial de los campos del occidente del país, centrado en grandes depósitos bajo las aguas de la plataforma del North West. Pero a fines de la década pasada se sumó un nuevo importante reservorio. Se trata del gas proveniente de las vetas de carbón (coal seams) de las cuencas Surat y Bowen de Queensland, que se contemplaban como un subproducto peligroso de la minería de carbón hace sólo 20 años.

Por ahora se anunciaron cuatro proyectos de LNG en Queensland, que suman inversiones por casi 80.000 millones de dólares. Las terminales serán construidas en torno a la localidad de Gladstone, donde concluirán todos los gasoductos cargados de gas licuado.

En septiembre Chevron anunció que ha completado más de un 20% de la construcción del proyecto Gorgon, que podría ser ampliado a fines de 2013. La terminal de Wheatstone, en tanto, se construirá en la costa de Western Australian y comenzará en 2015 con dos trenes produciendo un total combinado de 8,9 mtpa. Los mercados de destino están en Asia, con las japonesas Tokyo Electric y Kyushu Electric, que ya firmaron por un total combinado de 4,9 mtpa, y la coreana Kogas, por otros 1,5 mtpa.

Otro de los grandes inversores que apuestan por el desarrollo del LNG en Australia es la china Sinopec, que firmó un contrato de suministro de gas por un importe estimado de 85.000 millones de dólares por un periodo de 20 años.

Crecer de golpe

En la Argentina, la industria del LNG tuvo un crecimiento exponencial. Sucede que la importación de barcos con gas licuado arrancó en 2008 y apenas tres años después las compras representan un 15% del fluido que se consume en el país.

Nilda Minutti,  gerenta del área, explicó que en la actualidad las plantas de Bahía Blanca y de Escobar –inaugurada este año- pueden inyectar, en conjunto, hasta 29,5 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/día) de gas en el sistema. Sin embargo, aclaró que por cuestiones técnicas y logísticas, la gasificación media de GNL ronda los 20 MMm³/día.

“Fundamentalmente porque la terminal de Escobar no opera al máximo de su capacidad debido a que recién entró en operaciones el 15 de mayo de este año y todavía no recibió una flota de barcos suficiente para llenar su capacidad de almacenaje”, indicó la funcionaria en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química, que la entrevistó en las oficinas de Enarsa en el barrio porteño de Retiro.

La terminal de Bahía Blanca, emplazada sobre el muelle de la empresa Mega, puede procesar 140.000 m³ de GNL, que tras el proceso de regasificación que lleva adelante la empresa Excelerate –que consume un pequeño porcentaje del producto– se convierten en algo más de 80 MMm³ del fluido. Su capacidad de producción, en tanto, asciende a 12,5 MMm³/día.

A su vez, la unidad de Escobar –construida por YPF, que comparte la propiedad en partes iguales con la empresa estatal– puede procesar hasta 151.000 m³ de GNL; es decir, un 8% más que la del sur bonaerense. Y puede inyectar hasta 17 MMm³/día de gas.

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