Entrevista con Diego Garzón Duarte, CEO de la petrolera independiente

Oilstone duplicó la producción de crudo en un campo maduro en Neuquén

La petrolera independiente creada en 2010 por empresarios locales produce más de 250 m³/d de petróleo en el área Cerro Bandera, donde invirtió más de u$s 30 millones en los últimos tres años. Focalizada en la incorporación de valor en campos maduros, el año pasado encaró con GyP el proyecto Dorsal, que prevé la explotación de siete áreas en la cuenca Neuquina.

Edición impresa № 323 | Septiembre 2016

Cinco años después de tomar el control de Cerro Bandera, un área con más de 65 años en explotación, Oilstone encaró un verdadero renacer del reservorio de crudo emplazado en la cuenca Neuquina. La compañía –fundada por accionistas locales–, que apuntaló su estrategia de negocios sobre la base del rejuvenecimiento de campos maduros, duplicó la producción del área, que pasó de promediar 138 metros cúbicos diarios (m³/d) de crudo en 2011 a superar los 250 m³/d en la actualidad.

“No hicimos otra cosa más que replicar el modelo canadiense o de Estados Unidos, según el cual las compañías independientes se dedican a explotar de manera más eficiente campos maduros y áreas marginales”, explicó Diego Garzón Duarte, presidente y CEO de Oilstone.
La petrolera firmó en 2011 un contrato de producción compartida con YPF –concesionario del bloque– para encargarse del desarrollo de Cerro Bandera. “Según la proyección que manejaba YPF, Cerro Bandera iba a producir 80 m³/d de petróleo en 2016. Hoy produce tres veces más”, enfatizó.
En los últimos cuatro años –en dos etapas de 24 meses cada una– la empresa invirtió más de u$s 30 millones para relanzar el perfil productivo del campo. Sólo el presupuesto en geociencia superó los u$s 5 millones.
“Necesitábamos entender el reservorio. Cada yacimiento tiene sus particularidades, por lo que nos llevó tiempo encontrar la mejor plataforma de explotación de Cerro Bandera”, explico Garzón Duarte en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energía. “De hecho –agregó–, el primer plan de desarrollo preveía la perforación de ocho pozos, pero en lugar de eso realizamos cuatro pozos nuevos y 32 reparaciones en pozos existentes buscando nuevos horizontes productivos. Son las ventajas de una compañía independiente, que puede dividir en etapas un proyecto, aprender e ir modificando las decisiones de una etapa a otra”, destacó.

oilstone-2
Garzón Duarte: “El primer plan de desarrollo preveía la perforación de ocho pozos, pero en lugar de eso realizamos cuatro pozos nuevos y 32 reparaciones en pozos existentes buscando nuevos horizontes productivos. Son las ventajas de una compañía independiente, que puede aprender sobre la marcha e ir modificando su plan de una etapa a otra”

Ese abordaje diferencial rindió sus frutos: el año pasado –seis décadas después de entrar en operación– Oilstone perforó un pozo surgente que se transformó en el mejor pozo en producción de la historia del campo. Toda una rareza. En total, la compañía lleva perforados ocho pozos en el área, realizó 50 intervenciones de workover y 230 operaciones de pulling. También readecuó las instalaciones de superficie e incluso puso en marcha un proyecto de autogeneración de energía eléctrica y compresión de gas.

Oportunidades

La Argentina no es un país petrolero, sino un país con petróleo, suelen repetir los directivos de la industria. La estadística da cuenta de esa aseveración: el 80% de los yacimientos activos del país son campos maduros que llevan décadas en explotación. Lejos de los guarismos de los grandes reservorios de Medio Oriente, la mayoría de los yacimientos locales produce un 90% de agua y su extracción media no supera los 1.500 barriles diarios de crudo. Son datos para todo el país que se replican en la cuenca Neuquina, donde Oilstone concentra sus activos.
“En la Argentina existen cerca de 250 yacimientos maduros que hoy podrían ser explotados de manera más eficiente”, advirtió Garzón Duarte.

oilstone
Garzón Duarte: “En la Argentina existen cerca de 250 yacimientos maduros que hoy podrían ser explotados de manera más eficiente”

Muchas veces se sostiene en la industria que las petroleras independientes sacan ventaja en cuanto a la explotación de este tipo de reservorios porque manejan una estructura de costos más barata que las majors. Para el ejecutivo de Oilstone, es más bien a la inversa. “Nosotros operamos más caro que una compañía grande, por el simple hecho de que la compra de máquinas e insumos, todo lo que es desembolso de capex, nos resulta más caro por una cuestión de escala. Por todo eso, en un escenario de precios crecientes, las petroleras grandes nos pueden ganar hasta u$s 2 por barril en materia de costos de operación”, explicó el directivo, que cuenta con más de 25 años de experiencia en el negocio hidrocarburífero, con pasado en CGC, Accenture y Techint.
Pese a eso, resaltó que las compañías independientes logran ser más competitivas en este tipo de campos maduros porque son más eficientes. “Lo que sucede es que uno se focaliza más en lo que hace. Entonces, si bien los montos individuales resultan más caros, un pozo nos termina costando hasta un 20% menos que uno grande. La clave es la eficiencia”, indicó Garzon Duarte.

Garzón Duarte: “Uno se focaliza más en lo que hace. Entonces, si bien los montos individuales resultan más caros, un pozo nos termina costando hastaun 20% menos que uno grande. La clave es la eficiencia”

 

Lo que viene

A su vez, en octubre del año pasado, Oilstone firmó un acuerdo con Gas y Petróleo del Neuquén, la petrolera provincial, para llevar adelante el proyecto Dorsal, que contempla la explotación de siete áreas. La petrolera –que controla un 40% de los campos, y GyP, el 60% restante– se hará cargo de la perforación de cuatro pozos y realizará 17 intervenciones de workover, con una inversión prevista de u$s 15 millones.
“Es un proyecto que en poco tiempo sumó una producción interesante de gas a la compañía. En conjunto, entre Cerro Bandera y la UTE Dorsal contamos con una extracción superior a los 550.000 m³/d de gas”, explicó el directivo. ©

Compartir