Para mejorar la productividad

Los puntos que exigen las petroleras para acelerar la inversión en Vaca Muerta

El Gobierno y las empresas productoras coinciden en que es momento de poner foco en la mejora de la productividad laboral y de la competitividad de la industria petrolera local en su conjunto. En ese marco, las compañías reclaman una serie de puntos, entre los que figuran la reducción de la carga impositiva sobre la actividad, beneficios fiscales y el ordenamiento de la regulación ambiental.

Edición impresa № 324 | Octubre - Noviembre 2016

El ministro de Energía, Juan José Aranguren, se puso al frente de la negociación con sindicatos y empresas petroleras para firmar un nuevo Convenio Colectivo de Trabajo (CCT) que se aplicará para el desarrollo de proyectos no convencionales de hidrocarburos, entendidos como la explotación de tight gas, shale gas y shale oil en Vaca Muerta.
A la par de avanzar sobre esa iniciativa, las principales productoras del mercado –en la mesa de negociación están representados YPF, Pan American Energy (PAE) y Total– apuntan a instalar una agenda que incluya una serie de demandas para mejorar la rentabilidad del sector, en un escenario de precios alicaídos del crudo que permanecen en torno a los u$s 50. Los gremios están representados por el senador y secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Neuquén, Guillermo Pereyra, y el secretario general del sindicato jerárquico, Manuel Arévalo.
En la lista de demandas que impulsan las empresas productoras, figura la aplicación de un paquete de beneficios fiscales para incentivar la inversión. En concreto, las empresas solicitan un beneficio de amortización acelerada de capital para traccionar las ingentes inversiones que se necesitan para poner en valor los recursos no convencionales de Vaca Muerta.
También reclaman la eliminación de las retenciones a la exportación: si bien representan sólo el 1% del petróleo (tras la última modificación del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner), a los ojos de los inversores internacionales es un aspecto que desalienta la llegada de nuevos capitales.
A su vez, las empresas plantearon a la provincia de Neuquén la posibilidad de reducir las regalías hidrocarburíferas: aspiran a que la gobernación baje del 12% al 8% la alícuota de regalías que se aplicará al desarrollo de los proyectos no convencionales de tight gas, shale oil y shale gas.

Un aspecto importante a futuro, desde la óptica de los privados, es la modificación de algunas cuestiones ambientales, como por ejemplo la obligatoriedad de utilizar mantas oleofílicas adquiridas a determinadas empresas (que deben estar inscriptas en un registro de la provincia de Neuquén).

 

Ambiente

Un aspecto importante a futuro, desde la óptica de los privados, es la modificación de algunas cuestiones ambientales, como por ejemplo la obligatoriedad de utilizar mantas oleofílicas adquiridas a determinadas empresas (que deben estar inscriptas en un registro de la provincia de Neuquén). Se trata de un asunto que siempre ha creado sospechas en la industria, ya que existen cuestionamientos sobre sus costos y la conveniencia de su utilización.
También entrará en discusión el capítulo III de la Ley 27.007, sobre cuestiones ambientales, que apunta a unificar la normativa a todo el país para que cada provincia no tenga criterios divergentes sobre cuestiones ambientales.
En materia impositiva, las petroleras aspiran a lograr una reducción de la alícuota de Ingresos Brutos a nivel nacional. Solicitaron establecer un régimen de promoción que lleve la alícuota al 2% y no al 3% ó 4%, como existe en algunas provincias hoy en día. También pretenden la eliminación de tasas municipales que se cobran en diversos distritos de Neuquén y también en Mendoza, Río Negro y La Pampa, y terminan encareciendo el costo operativo de los productores en la región. Son tasas que crearon los diversos municipios petroleros para aumentar su recaudación y se apunta a reducir su impacto.

A su vez, las empresas plantearon a la provincia de Neuquén la posibilidad de reducir las regalías hidrocarburíferas: aspiran a que la gobernación baje del 12% al 8% la alícuota de regalías que se aplicará al desarrollo de los proyectos no convencionales de tight gas, shale oil y shale gas.

 

Además, pidieron incluir en la agenda de negociación la redacción de un pliego estándar para ser aplicado a nivel nacional en la licitación de áreas petroleras: al igual que el capítulo medioambiental que prevé la Ley 27.007, es uno de los puntos pendientes de esa normativa, ya que nunca se llegó a concretar la discusión de un pliego base entre Nación y las provincia petroleras, y ahora se apunta a avanzar en esa dirección.

Convenio colectivo

A su vez, el Gobierno trabaja en una adenda a los Convenios Colectivos de Trabajo (CCT) que introducirá un nuevo marco regulatorio para la extracción de hidrocarburos en los yacimientos de la cuenca Neuquina. El acuerdo será por 48 meses y está destinado a lograr la rentabilidad de los proyectos no convencionales de hidrocarburos, que se espera tengan un costo de extracción inferior a los u$s 35 por barril en los próximos años.
La norma, que comprenderá a todo el personal que desarrolla tareas en yacimientos no convencionales de las provincias de Río Negro, Neuquén y La Pampa, introduce modificaciones en la modalidad de contratación y establece la eliminación de las “horas taxi”. Es decir, con el nuevo CCT el tiempo de traslado de los trabajadores al lugar de trabajo no será remunerado.
Respecto de la contratación, la adenda preverá contratos de trabajo a plazos determinados con posibilidad de suspensión o cancelación en caso de que el proyecto lo demande, situación ante la cual los trabajadores sólo podrán reclamar sus respectivas indemnizaciones legales.
Se estima que se dedicará además un apartado especial a regular la “multifuncionalidad” en las operaciones en equipos de torre y en las actividades de operación y mantenimiento, que podrá ser exigida por los empleadores para maximizar el rendimiento del proyecto, sin necesidad de modificar la categoría del personal del equipo.
También para los equipos de torre y operaciones especiales, la adenda establecerá dotaciones máximas y la carga horaria de cada turno, según la tarea a realizar. Se supone que las operaciones tendrán un diagrama de trabajo de dos días de actividad por uno de descanso, que no será remunerado. Las empresas sólo pagarán las horas trabajadas.
Para el personal que trabaje en equipos de dotación ininterrumpida, el acuerdo establecerá jornadas de 8 horas durante seis días corridos de trabajo, con un descanso de 48 horas (no pagas). ©

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