Según el subsecretario mendocino de Energía y Minería, Emilio Guiñazú

“Llegó la hora de explorar el potencial de Vaca Muerta en Mendoza”

La provincia cuyana quiere ampliar la participación de la industria extractiva en su economía. Con ese fin, la Subsecretaría de Energía y Minería que conduce Emilio Guiñazú prometió reacondicionar el marco jurídico y mejorar la infraestructura disponible. “Hay que ordenar el tablero contractual de Mendoza”, aseguró.

Edición impresa № 320| Mayo 2016

La realidad económica de Mendoza no permanece ajena a la situación del país. Así lo cree el subsecretario mendocino de Energía y Minería, Emilio Guiñazú, para quien el aumento del gasto estatal de los últimos años no se vio reflejado en grandes inversiones de infraestructura. “El turismo no debería ser nuestra principal fuente de desarrollo económico. Necesitamos nuevos vectores de crecimiento”, remarcó el funcionario durante su disertación en la conferencia Argentina Shale Gas & Oil Summit (ASGOS) 2016.

La provincia, indicó, tiene un diferencial comparativo que puede transformarse en competitivo con respecto al desarrollo de energía primaria. “Contamos con petróleo, hidroelectricidad, energía solar y eólica. Asimismo, creemos que cumpliendo nuestras rigurosas leyes ambientales podemos desarrollar la actividad minera”, destacó.
En el ámbito petrolero, apuntó, hay muchos problemas por resolver desde lo contractual. “Tenemos, por caso, cinco tipos de contratos diferentes para trabajar con las operadoras”, admitió.
Dado el oscilante contexto hidrocarburífero internacional, consideró vital prepararse mejor para amortiguar el impacto de los vaivenes del mercado. “El sector petrolero representa aproximadamente el 20% de nuestro Producto Bruto Geográfico (PBG) y emplea a unas 15.000 personas. Tenemos 92 áreas definidas: 42 de explotación y 50 de exploración (de ellas, hay 30 sin operador y seis tienen operador pero carecen de actividad). En suma, hay un gran potencial por aprovechar”, resumió.
Uno de los grandes desafíos a sortear estriba en la escasa disponibilidad de operadores. “El 63% de la operación hidrocarburífera de la provincia proviene de YPF”, detalló.
Por otro lado, sobre la base del vigente nivel de reservas comprobadas, a la provincia le quedan menos de nueve años de explotación. “Todo ello según los ritmos de la producción actual, que no es aquella a la que aspiramos”, reconoció.
Además, expresó su preocupación por la falta de proyectos de exploración dentro del territorio provincial. “Hay que ponernos a trabajar fuertemente para ampliar los compromisos de inversión en términos exploratorios”, subrayó.

Emilio Guiñazu, Subsecretario mendocino de Energía y Minería.
Emilio Guiñazu, Subsecretario mendocino de Energía y Minería.
Guiñazú: “Prácticamente no hemos explorado el potencial de Vaca Muerta en la provincia. YPF realizó dos pozos, cuyos resultados no fueron satisfactorios, pero estamos seguros de que nuestro turno llegará”

 

 

Asignatura pendiente

A decir de Guiñazú, el shale aún constituye una asignatura pendiente en Mendoza. “Prácticamente no hemos explorado el potencial de Vaca Muerta en la provincia. YPF realizó dos pozos, cuyos resultados no fueron satisfactorios, pero estamos seguros de que nuestro turno llegará”, anticipó.
La idea, añadió, es ordenar el tablero contractual de la provincia. “Hay que evaluar los contratos existentes y corregir (y llegado al caso, revertir) las áreas no desarrolladas”, manifestó.
Otro reto pasa por incrementar el atractivo comercial para los inversores privados a partir de más y mejor infraestructura energética, un marco jurídico confiable y un clima de negocios más apropiado. “No obstante, esta última variable representa la gran fortaleza que exhibe el sector petrolero mendocino, ya que tenemos una buena relación con los sindicatos y solemos anticiparnos a la aparición de problemas”, se enorgulleció.
En el marco del plan energético nacional, afirmó, Mendoza debe definir qué quiere como provincia, además de desarrollar un programa de trabajo y alinear a las concesionarias bajo una gran visión sectorial. “Hay que garantizar la sustentabilidad de la actividad y lograr una perspectiva de estabilidad dentro del escenario actual, velando por el cuidado ambiental (en especial, por la protección del agua) y por la seguridad”, precisó.

Lo que viene

Para el corto plazo, el Gobierno de Mendoza tiene el objetivo de desarrollar el Gasoducto de Malargüe-El Portón, que será capaz de aportar 1 millón de metros cúbicos (m³) diarios y así aumentar la extracción gasífera en el sur provincial. “Buscaremos implementar el esquema más eficiente desde lo financiero y lo temporal. Ese proyecto implicará una inversión de u$s 150 millones, la cual se amortizaría en menos de tres años”, detalló Guiñazú.
Dentro de los próximos 12 meses, adelantó, la idea es licitar nuevamente las áreas hidrocarburíferas vacantes de mayor potencial. “Estamos desarrollando nuevos pliegos para abordar este tema con tiempo. También renegociaremos las áreas marginales de baja productividad”, prometió.
No menos importante, añadió, será potenciar el desarrollo de Pata Mora, lo que requerirá mejorar la oferta de servicios, reducir los conflictos gremiales y aumentar la recaudación. “Adicionalmente, vamos a garantizar un compromiso pleno con el programa ‘Compre Mendocino’, que hoy no se está respetando tanto”, completó.
En suma, sostuvo, independientemente del potencial provincial en el ámbito del shale, todavía hay bastantes oportunidades de desarrollo convencional por aprovechar. “A fin de captar la atención de los inversores no estamos previendo crear estímulos económicos adicionales a los previstos por el Ministerio de Energía de la Nación, pero sí nos comprometemos a optimizar la infraestructura básica para reducir el nivel de inversiones que tendrían que encarar los operadores”, aseveró.
Además, resaltó la relevancia de mejorar el nivel de información disponible sobre las áreas marginales a licitar. “Y estamos en conversaciones con las operadoras para instrumentar el proceso licitatorio más adecuado”, concluyó. ℗

 

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