“Latinoamérica debe liderar la producción química sustentable”

 

De acuerdo con Pedro Wongtschowski, presidente de la APLA

La industria regional requiere precios competitivos para aprovechar su disponibilidad de recursos amigables con el medio ambiente. De sortear ese reto, Pedro Wongtschowski, titular de la Asociación Petroquímica y Química Latinoamericana, confía en que el subcontinente liderará la “química verde” a nivel global.

A tono con los tiempos que corren, uno de los principales desafíos que tiene por delante la industria química y petroquímica en Latinoamérica se vincula con su necesario viraje hacia un desarrollo sostenible. Así lo cree Pedro Wongtschowski, presidente de la Asociación Petroquímica y Química Latinoamericana (APLA), para quien no existe otra región mejor preparada a fin de encabezar tan importante tendencia a escala planetaria.

“Sin lugar a dudas, Latinoamérica debe liderar la producción química sustentable”, enfatizó el directivo durante la apertura de la 32º Reunión Anual Latinoamericana de Petroquímica, que se desarrolló entre los días 10 y 13 de noviembre en el Hotel Sofitel de Río de Janeiro, Brasil.

Durante la cumbre, en la que Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química estuvo presente, el titular de la APLA admitió que la intención de promover la sustentabilidad dentro de la industria puede llegar a tener significados diversos. “Por lo general, este concepto alude a la viabilidad económica, social y ambiental de un producto o sistema. No obstante, por mi parte considero clave relacionarlo con las denominadas ‘cinco R’; es decir, los recursos, la renovación, la reducción, el reciclaje y la reposición”, especificó.

Ante la mayor gravedad de problemas como la desertificación, el cambio climático y el agotamiento del agua dulce, entre otras preocupaciones globales, señaló que cada vez más sociedades producen y consumen tomando en cuenta estos parámetros, los cuales adquirirán una relevancia cada vez mayor en el futuro. “Independientemente de cualquier oscilación del mercado internacional, esto es algo que la actividad química latinoamericana no puede ignorar”, advirtió.

Competitividad de precios

A la hora de incentivar el uso de materias primas renovables para obtener productos químicos sustentables, Wongtschowski recalcó que la región precisará contar con precios más competitivos en relación con las fuentes no renovables y contaminantes, como el petróleo (que hoy produce a gran escala Medio Oriente), el gas (que explota una potencia como Rusia) y el carbón (que tiene una participación mayoritaria en la matriz productiva de China).

“Y es cierto que Latinoamérica es una región bendecida por una enorme disponibilidad de recursos hidrocarburíferos, sobre todo en países como Venezuela, Brasil o Bolivia, pero tiene un potencial aún mayor en cuanto a insumos renovables, como la caña de azúcar, la soja y otros cultivos”, subrayó.

Consultado sobre cómo la innovadora industria biotecnológica podría incidir en el negocio para viabilizar el incipiente desarrollo de los productos de origen natural, manifestó que la respuesta a dicha pregunta dependerá en gran medida de una cuestión de costos. “Insisto, la clave está en los precios. A través de estímulos y exenciones tributarias, los gobiernos pueden desempeñar un determinante papel al respecto”, recalcó.

Beneficios generalizados

Por estos días, varios países de la región están instrumentando políticas ambientales de incentivo a la producción de biocombustibles. De acuerdo con Wongtschowski, Brasil constituye un claro ejemplo de ello con su explotación a gran escala de etanol verde. “La eficientización del sector, reduciendo el volumen de los productos o los embalajes, es otro punto clave para optimizar el uso de materias primas”, añadió.

En su opinión, otra forma de economizar recursos y avanzar en términos de sustentabilidad pasa por fomentar el reciclaje, opción que permite la reutilización de insumos y así combate el despilfarro. “Sustituir productos, procesos y sistemas por otros de menor impacto ambiental constituye una muy interesante alternativa a considerar”, puntualizó.

Según sus palabras, el desarrollo sostenible no sólo otorga beneficios para el medio ambiente y la salud humana, sino que también lo hace a nivel económico. “Sobran las razones para que la industria química y petroquímica adopte más y mejores estrategias vinculadas con las ‘cinco R’. Latinoamérica tiene vastos recursos agrícolas y forestales, además de experiencia en el rubro, como para no dejar pasar esta oportunidad. Es la región ideal para la fabricación de productos químicos sustentables”, concluyó.

Fundada en 1980, la APLA es una asociación civil sin fines de lucro que se encuentra integrada fundamentalmente por las principales empresas industriales del sector petroquímico y químico en Latinoamérica. Además de potenciar la gestión y promover iniciativas en el rubro, la entidad apunta a favorecer las relaciones y la cooperación entre las compañías, instituciones y centros de investigación; confeccionar informes y estudios analíticos de mercado, y alentar la capacitación y el perfeccionamiento de recursos humanos. ℗

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2 Comentarios

  1. Comparto totalmente el contenido y la idea central del Sr. Pedro Wongtschowski y me gustaria aportar algunos conceptos relacionados al tema.

 
 

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