Un factor de competitividad en el presente

La sustentabilidad en la industria química y petroquímica

El sector viene trabajando fuertemente en Brasil y México para colaborar con la provisión de soluciones a la problemática ambiental y mejorar la percepción social de sus actividades. La seguridad y la innovación figuran entre los ejes abordados por la industria en ambos mercados a fin de impulsar el desarrollo sostenible.

La necesidad de dotar de una mayor sostenibilidad a la actividad petroquímica regional fue la principal temática abordada en la segunda sesión Plenaria de la 36⁰ Reunión Anual de la Asociación Petroquímica y Química Latinoamericana (APLA).
A decir de Marina Mattar, responsable de Relaciones Instituciona-les y Sustentabilidad de la Asociación Brasileña de la Industria Química (ABIQUIM), el segmento químico de Brasil es el sexto más grande del planeta. “Nuestras ventas superan los u$s 110.000 millones anuales”, precisó.
El vecino país, detalló, está a cargo de una de las principales producciones petroleras del mundo. “Asimismo, para 2030 triplicaremos nuestra explotación de gas y tenemos muchas reservas de minerales, lo que nos da una ventaja natural en materia de insumos”, resaltó.
A su entender, la creciente importancia del desarrollo sustentable y la ratificación del Acuerdo de París también significan una gran oportunidad para la industria. “Nuestra Asociación fue de las pocas cámaras industriales que estuvieron presentes en la COP 22 de Marruecos, donde expusimos nuestros esfuerzos para elaborar productos e idear soluciones amigables con el medio ambiente”, manifestó.
En ese sentido, acotó, las metas ambientales de Brasil son muy ambiciosas. “Queremos reducir en un 37% nuestras emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para 2025 y en un 43% para 2030. En los años 90, Brasil representaba un 4,6% de las emisiones nocivas globales, mientras que en la actualidad esa cifra se redujo a la mitad, lo que demuestra nuestro compromiso en la materia”, subrayó.
Pese a la percepción que tienen muchos ciudadanos, argumentó, la industria química es responsable de sólo un 8% de las emisiones de la actividad industrial brasileña. “Desde 2006 hasta la actualidad, logramos reducir un 29% nuestras emisiones de dióxido de carbono (CO₂). Es por ello que nuestros esfuerzos deben ser considerados a la hora de implementar el Acuerdo de París”, afirmó.

Marina Mattar, responsable de Relaciones Institucionales y Sustentabilidad de la Asociación Brasileña de la Industria Química (ABIQUIM)
Marina Mattar, responsable de Relaciones Institucionales y Sustentabilidad de la Asociación Brasileña de la Industria Química (ABIQUIM)
Mattar //
“Desde 2006 hasta la actualidad, logramos reducir un 29% nuestras emisiones de CO₂. Es por ello que nuestros esfuerzos deben ser considerados a la hora de implementar el Acuerdo de París”

 

Parte de la solución

De acuerdo con Mattar, es cierto que la industria petroquímica es parte del problema ambiental a escala global. “Pero también somos parte de la solución”, acotó.
Según sus palabras, el sector es uno de los más enfocados en la seguridad y la innovación para contribuir con la sustentabilidad. “Es importante demostrar ante los gobiernos y las comunidades que podemos ser socios para colaborar con un mundo mejor”, enfatizó.
El segmento, añadió, puede ayudar sobremanera a la industria automotriz a producir vehículos más eficientes y livianos, brindar un gran aporte a la construcción sustentable, promover la protección de los cultivos en el agro, impulsar los servicios sanitarios y de tratamiento de agua, entre otros.
“Brasil está en condiciones de ser líder mundial entre las economías de bajo carbono. Y nuestra industria debe contribuir activamente con ese proceso”, completó.

Miguel Benedetto, director general de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ) de México
Benedetto //
“Hoy, gracias a la implementación de una serie de acciones de sustentabilidad, hay una mayor sensibilización sobre nuestra importancia en la vida cotidiana y sobre nuestro compromiso con el cuidado del medio ambiente”

 

El caso mexicano

A su turno, Miguel Benedetto, director general de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ) de México, aseguró que la industria química es la más globalizada del planeta, por encima de la eléctrica, la electrónica y la automotriz. “Por ello es tan importante contar con mecanismos de competitividad e innovación para contribuir con el desarrollo sustentable y vincularnos con otros sectores”, remarcó.
Además de agrupar a los fabricantes, comentó, la ANIQ congrega a las principales firmas distribuidoras del país y a más de 300 empresas transportistas especializadas en productos químicos y residuos peligrosos.
La actividad, explicó, tiene en suelo mexicano el gran reto de alcanzar una proveeduría nacional de alrededor del 70%. “La sustentabilidad se divide para nosotros en tres grandes ejes: el cuidado ambiental, el desarrollo económico y el desarrollo social. Partimos desde lo obligatorio (es decir, lo suscripto en compromisos internacionales) hasta lo voluntario (con acciones de responsabilidad integral en áreas como la protección ambiental, la seguridad y salud en el trabajo, etc.)”, puntualizó.
El país, sostuvo, es responsable de un 1,6% de las emisiones de GEI de todo el mundo. “Como industria, en tanto, nosotros aportamos un 10% de las emisiones de México”, detalló.

Logros significativos

En los últimos 10 años, la ANIQ ha logrado una reducción de un 7% en el consumo de agua por tonelada (Tn) producida, una baja de un 37% en la generación de residuos no peligrosos y una clara disminución de los accidentes, entre otros avances. “Ahora buscamos que otros sectores industriales repliquen nuestro ejemplo”, anticipó Benedetto.
Específicamente en términos de cambio climático, apuntó que la Asociación viene colaborando con la definición de líneas base de emisiones reales y del potencial de mitigación, además de impulsar proyectos de eficiencia energética y cogeneración, y realizar procesos de certificación de GEI.
“También queremos modificar la percepción social de nuestra actividad. En los años 70 éramos vistos como un sector de alto riesgo y un elevado nivel de contaminación. Hoy, gracias a la implementación de una serie de acciones de sustentabilidad, hay una mayor sensibilización sobre nuestra importancia en la vida cotidiana y sobre nuestro compromiso con el cuidado del medio ambiente”, aseveró.
Adicionalmente, expresó, la Asociación tiene en marcha una campaña para que los niños visualicen los beneficios de nuestra industria y se familiaricen con ella. “Apuntamos a que el día de mañana se capaciten y se sumen a nuestro sector”, concluyó.©

 

 

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