La situación energética

La producción de petróleo volvió a los niveles de 1991

Febrero fue el tercer mes de caída consecutiva. El sector apuesta más a renovables y gas no convencional.

El Gobierno colocó al sector energético como uno de los modelos a seguir, por los distintos anuncios de inversiones comprometidas. Hay desembolsos de miles de millones venideros en energías renovables y gas, en especial no convencional. Sin embargo, esa bonanza no se está trasladando a la producción de petróleo convencional. La producción petrolera cayó un 6,5% interanual en relación a febrero del año pasado. Además de coronar un trimestre (diciembre, enero y febrero) de retroceso, los barriles obtenidos en febrero están en los mismos niveles de producción que tenía la industria en 1991.

El país obtuvo algo más de 502.000 barriles de petróleo diarios, unos 35.000 menos que en febrero de 2016. Esa caída es la tercera consecutiva: hubo una disminución de la producción tanto en enero (5.4%) como en diciembre (7,2%), siempre en comparación con el año anterior.

“El nivel de producción retrotrae a la industria petrolera argentina a 1991, con costos de estructura superiores a los de aquella época”, destacan analistas del sector. “La tendencia de declinación fuerte retomada en mayo 2016 tras un 2015 estable, consolida un proceso del que será difícil salir, y que desembocará en una tendencia importadora más marcada“, señala un informe especializado que circula en estos días entre empresas y políticos.

La convergencia de los precios internacionales de petróleo con los locales (que son más elevados) ayudaron a que este trimestre hubiera una disminución de los valores de venta al pública en los surtidores. Sin embargo, el interés por el petróleo local está cayendo.

Pampa puso en venta activos petroleros que le compró a Petrobras. Eso incluye una refinería pequeña. Entre los potenciales compradores, no hay interés por esa instalación. “Hoy sobra petróleo por parte de grandes refinerías, no tiene sentido sumar una más”, contaron a Clarín distintos ejecutivos que tuvieron acceso a información sobre la venta de Pampa. Incluso quienes quieren sumarse al mercado de estaciones de servicio consideran adecuado comprar petróleo a las grandes (YPF, PAE) por sobre desarrollos en campos propios.

El sector estuvo siendo afectado por distintas huelgas. En noviembre, la hubo en Chubut. Y entre diciembre y febrero, también se registró una interrupción de tareas en Neuquén, con bloqueos de un oleoducto que conecta las localidades de Puerto Hernández con Rincón de Cuyo.

En febrero 2017 , la producción de líquidos declinó en todas las cuencas. La más fuerte fue en la cuenca Austral, con un retroceso del 25,2% en relación a 2016. En la neuquina, la caída fue del 7,9%. San Jorge (Chubut) bajó un 3,7%. La menor actividad tiene que ver con varios factores. YPF, la principal petrolera, estuvo bajando sus gastos operativos, debido a los malos resultados de sus balances. Además, se está focalizando en yacimientos no convencionales, en especial de gas.

La nueva administración está impulsando la producción de gas, para reducir su dependencia de las importaciones de gas líquido. En cambio, el Gobierno siente que los actuales niveles de producción de petróleo son suficientes para abastecer a la industria local. Además, las ventas de 2016 estuvieron planchadas. De esa forma, la disminución en la cantidad de crudo obtenido no se sintió hacia los consumidores, ya que la demanda no pidió más combustibles.
Las facilidades para la importación están animando a nuevos jugadores en la industria petrolera. Por ejemplo, la holandesa Trafigura está aprovechando una terminal de importación de GNL para también traer combustibles a través de su empresa Puma Energy. La firma ya tiene 15 contratos de abastecimiento y va por 60. Apunta a estaciones de servicio y provisión de gasoil para el agro. “Tenemos un espacio para ir importando nuestros productos al país”, explicó Rodrigo Zavala, CEO de Puma Energy Americas.

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