La industria sería una pieza fundamental de producción para el Mercosur en 2020

La petroquímica, atada a las voluntades de Vaca Muerta

El país cuenta con ventajas competitivas en etileno y propileno a partir de los recursos que alberga la megaformación, que a la vez requerirá inversión extranjera directa para alcanzar los niveles de producción esperados. Por lo menos así lo entiende Rina Quijada, directora para Latinoamérica de la consultora IHS.

Edición impresa № 325 | Noviembre 2016

Como industria capaz de transformar derivados del petróleo o del gas natural, la petroquímica depende en gran medida de la inyección en los yacimientos petroleros para que su producción tome relevancia y rentabilidad. Pero quizás el negocio nunca se vio tan afectado desde la aparición de Vaca Muerta, la megaformación neuquina que aspira además a ser la solución a todas las problemáticas energéticas de la Argentina, por lo menos en la práctica mediática.
Es que según el decir de Rina Quijada, directora para Latinoamérica de la consultora internacional IHS, el país ya se muestra con grandes probabilidades de crecimiento para los inversores extranjeros, sólo restan condiciones reglamentarias claras a largo plazo. “El inversor le está dando tiempo a la nueva administración para asegurarse de que los cambios que se iniciaron serán implementados. Quien no conoce cómo funciona el país, todavía no tiene credibilidad. Esto se obtiene sólo con el paso del tiempo. El país necesita inversión directa extranjera para crecer en las proporciones que sus recursos indican”, asegura la especialista.
En ese sentido, en productos como el etileno y propileno existirán ventajas competitivas a partir de 2020 debido a la deshidrogenación de propano que atraviesa Estados Unidos, por lo que Vaca Muerta surge como una oportunidad clara de despegue. “Si se llega a una eventual reelección, el país tendrá que cerrar las puertas porque las inversiones serán demasiadas”, enfatiza Quijada.
Por caso, según las estadísticas de IHS, la Argentina es el único país de Latinoamérica en el que se puede crear una nueva planta de polietileno, aunque no será antes de la fecha estipulada anteriormente. De suceder, el país será fundamental para la producción del Mercosur. “Brasil no cuenta con materia prima competitiva y su situación política es más controvertida que la de la Argentina”, precisa.

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Quijada: “La Argentina es el único país de Latinoamérica en el que se puede crear una nueva planta de polietileno en el mediano plazo”

El hipotético escenario surge como contracara de la última década petroquímica local, donde resulta difícil competir, no sólo con el mercado tradicional, sino también con las expansiones actuales de Estados Unidos. “La industria petroquímica argentina estuvo abandonada por al menos 15 años. Se aisló del contexto internacional, a pesar de que las empresas lucharon para sobrevivir, y el Gobierno perdió conocimiento en el tema. Hay que realizar un programa de educación con ellos. El APLA realizará en noviembre el Congreso Latinoamericano en el país y es necesario que participe el Gobierno para saber cómo transformar una materia prima en un producto terminado y trabajo”, afirma la especialista.

Cambios en el mundo

Para alcanzar o no los números esperados, el país debe entablar parámetros con el resto del mundo. La relación crudo/gas natural trae consigo cambios significativos en el mercado y resulta fundamental en esa línea. Sucede que con los bajos precios que maneja el primero, el segundo saca un 60% de ventaja en el craqueo. “En Europa las capacidades bajaron y se mantuvieron estables. Nunca volvieron a las cifras de 2005, a contramano con Estados Unidos, que aprovechó la materia prima barata”, explica Quijada.
Para entender mejor el contexto, en 2003 el gas se encontraba por encima de los valores del crudo en cuanto a su valor calórico en BTU. A partir de ese momento, surgieron inversiones para producir más de ambos hasta 2012, año en el que Estados Unidos volvió a mostrar competitividad en su actividad.
Es por eso que, entre otras cuestiones, está proyectado por la consultora que desde hace dos años hasta 2020 la demanda crecerá 133 millones de toneladas, incluyendo petroquímicos como el etileno, propileno, metanol, benceno, paracileno y cloro. “Se expandirá la capacidad instalada en etileno de manera balanceada para aprovechar el crecimiento de la demanda mundial del producto, que ascenderá a unos 560 millones de toneladas en los próximos cuatro años”, anticipa la especialista.
Asimismo, en 2017 regirá la ley que obliga a Europa a salir del mercurio y realizar sus proyectos con membrana, lo que proyecta varios cierres de planta; por otro lado, el delta resulta negativo en cloro.

Quijada: “El inversor le está dando tiempo a la nueva administración para asegurarse de que los cambios que se iniciaron serán implementados. El país necesita inversión directa extranjera para crecer en las proporciones que sus recursos indican”

 

Las principales inversiones apuntan a Norteamérica, donde el delta subirá a 31 millones de toneladas si se toma en referencia 2015 con lo estipulado para 2020. Sin embargo, en la misma dirección, en el continente asiático el total del crecimiento alcanzará los 108 millones de toneladas, con China superando a Estados Unidos por 10 millones. “Varios proyectos se demoraron y la cifra previa bajó a 6,4 millones, que provocará una saturación del 9%. Este excedente seguramente desemboque en Latinoamérica, donde se esperan expansiones, pero nada significativo.
Los productores que estén integrados tendrán una posición más favorable”, concluye Quijada. ©

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