Según Diego Goldin, director ejecutivo de NGV Global

“La crisis del petróleo no afecta al mercado mundial del gas vehicular”

La principal asociación de la industria del gas natural en el transporte a escala planetaria –NGV Global– es dirigida por un argentino, Diego Goldin, quien descarta que hoy el segmento se vea perjudicado por los bajos precios del barril de crudo y resalta el crecimiento que viene experimentando en los vehículos pesados.

A la hora de estimar el impacto de la baja de los precios del petróleo en el presente y el futuro del gas natural vehicular, Diego Goldin, director ejecutivo de NGV Global, la asociación que agrupa a los principales actores internacionales de esa industria, asegura que el primer paso es analizar cómo se comportó el sector en situaciones similares en el pasado. “La coyuntura parecida más reciente fue la crisis de 2008/2009, que siguió a la escalada y posterior derrumbe de los valores de los commodities (en particular, del crudo). El escenario se complementó, además, con una crisis financiera de proporciones que hoy no existen. Y lo cierto es que el mercado no registró casi ninguna variación ni caída debido a las fluctuaciones del petróleo, y acompañó llamativamente nuestros cálculos de 2006”, señala en diálogo con este medio.
A comienzos de 2015, sostiene, muchas empresas comenzaron a delinear sus estrategias para hacer frente a lo que –se pensaba– podía ser una mala temporada de la industria, puesto que resulta común asignarle al diferencial de precios un protagonismo importante en la actividad. “Con tres cuartas partes del año que ya han quedado atrás, los directivos de esas firmas reconocen que el panorama no es tan desfavorable como se preveía. Es más, las principales compañías aclaran que si bien no se han registrado crecimientos como los de otras épocas, en el peor de los casos se ha mantenido el nivel de actividad de 2014”, indica.
Según sus palabras, si se compara la cifra de vehículos proyectada para este año (22,5 millones) con el número real (19,1 millones), podría suponerse que el mercado ha sufrido. “Pero en realidad no es así. Lo que ha ocurrido es que el tamaño de los vehículos que usan gas como combustible ha ido en aumento. Eso se observa al revisar los programas de los países con mayor cantidad de unidades a gas, tales como Irán, Pakistán, la Argentina, India y Brasil, donde la aplicación se ha expandido mayormente en el sector de los automóviles de pasajeros; es decir, en los vehículos livianos”, explica.
Sin embargo, acota, desde hace varios años, y sobre todo entre las naciones desarrolladas, el gas tiende a ser cada vez más usado en vehículos pesados y muy pesados, principalmente en reemplazo del gasoil. “Con un parque gasífero en constante aumento, China –por citar un ejemplo– posee alrededor de 3,5 millones de vehículos, de los que alrededor de un 75% son ómnibus y camiones”, destaca.

Usos en expansión

Si bien genera un menor número en las estadísticas, el sector de los vehículos pesados a gas posibilita un crecimiento multiplicador para toda la industria. “Desde los fabricantes de tanques de almacenamiento hasta los proveedores de estaciones de abastecimiento y compañías gasíferas”, especifica Goldin.
De acuerdo con el ejecutivo, la utilización de gas en los vehículos pesados está siendo impulsada por todas las terminales automotrices. “En este rubro no se da una conversión de unidades similar a la que vemos en la Argentina en los vehículos livianos. Tal es así que empresas como Fiat-Iveco, Daimler, Scania, Volvo, Tata y Freightliner, entre otras, entregan vehículos a gas directamente de fábrica. Y firmas líderes de desarrollo de motores, como Cummins-Wetport, también proveen motores a gas para las terminales”, detalla.

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 “Hoy las grandes empresas gasíferas reconocen que el panorama no es tan desfavorable como se preveía. Es más, aclaran que si bien no se han registrado crecimientos como los de otras temporadas, en el peor de los casos se ha mantenido el nivel de actividad de 2014”
En Estados Unidos, ilustra, un 20% de los ómnibus ya son a gas natural comprimido (GNC), y hace varios años que un 50% de las ventas anuales de los camiones recolectores emplea esta tecnología.
En cuanto al segmento de los camiones de larga distancia, expresa que hay cada vez mayor penetración de vehículos a gas natural licuado (GNL) que permiten recorridos asimilables a los diésel. “China lidera esta aplicación, seguida de Estados Unidos y Europa”, precisa.
Otro uso creciente del gas natural en el transporte, añade, se está registrando en el sector naviero. “Esta tendencia incluye desde ferrys de cercanía como el Buquebus Francisco Papa hasta buques de mayor envergadura y barcos de ríos interiores en las Zonas Controladas Ambientalmente (ECA, por sus siglas en inglés) de Europa (especialmente de Escandinavia) y Norteamérica. Una vez más, China está a la vanguardia de estas aplicaciones”, completa.

Lo que viene

A decir de Goldin, es difícil prever qué ocurrirá con los precios del petróleo en el futuro cercano. “A pesar de ello, existe un creciente consenso acerca de que, como ya ha pasado muchas veces, el valor volverá a subir muy pronto. La inestabilidad de Medio Oriente puede provocar situaciones que favorezcan una suba rápida”, proyecta.
Muchos de los países productores de petróleo, afirma, ven que los precios actuales no llegan a cubrir sus costos, por lo que deben comercializar crudo almacenado y producido con anterioridad o vender por debajo de sus puntos de equilibrio. “Esta situación no puede seguir por mucho tiempo más, ya que las arcas de esas naciones sufren considerablemente. En ese sentido, según acaba de expresar una analista de seguridad energética norteamericana, se maneja la hipótesis de que puede producirse un sacudón intencional en algunos de estos países, que vuelva a llevar la tasación del barril a valores cercanos a los u$s 100. Asimismo, el millonario gurú estadounidense Boone Pickens anticipó hace un par de meses que el precio llegará a los u$s 90 a fines de 2016”, puntualiza.
Frente a ese escenario, acota, el mercado local tiene por delante un gran desafío a sortear. “La Argentina debería prepararse para estar nuevamente a la cabeza de esta industria”, concluye. ℗

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