La Argentina, un gigante eólico dormido

Según la última edición del ranking RECAI

El país cuenta con los mejores vientos del planeta, pero no figura entre los 40 mercados más atractivos para la inversión mundial en energías renovables. Así lo refleja un estudio elaborado por la consultora internacional Ernst & Young, que destaca el crecimiento en el rubro de naciones como Brasil (9˚) y Chile (12˚).

La Argentina está muy lejos de ser la potencia energética en la que podría convertirse en función de la cantidad y calidad de sus recursos eólicos. Aunque sus vientos son los más intensos y constantes a lo largo y ancho del globo, un informe de Ernst & Young (EY) advierte que su clima de negocios no favorece la llegada de capitales al segmento.

La consultora destaca el caso de la firma Genneia (ex Emgasud), que proyecta desembolsar u$s 1.000 millones para culminar nueve proyectos en desarrollo y así alcanzar los 500 megawatts (Mw) de capacidad instalada, volumen suficiente para abastecer a unos 700.000 usuarios. Pero más allá de ese megaemprendimiento, lo cierto es que el mercado local se sitúa muy por debajo de los preferidos por los inversores.

El país ni siquiera aparece entre los 40 principales en la última edición del Ranking de Países Atractivos para las Energías Renovables (RECAI, por sus siglas en inglés), donde sí figuran otras naciones latinoamericanas como Brasil, Chile, México y Perú.

Según el relevamiento, gracias a sus avances eólicos en off shore y en generación solar-fotovoltaica, China (con un score de 75,1 puntos) le arrebató el liderazgo mundial a Estados Unidos (73,8). Mientras que los norteamericanos sobresalen en el ámbito geotérmico y en la energía solar térmica, los chinos se encuentran a la vanguardia en cuatro de los siete rubros evaluados por EY: generación eólica on shore, solar-fotovoltaica, de biomasa e hidroeléctrica. Relativamente bien posicionada en todos los ítems, Alemania (67) mantuvo su lugar en el podio.

El top-10 lo completan Japón (con 64,4 unidades), Canadá (60,3), India (60,2), Gran Bretaña (59,2 –líder en producción eólica off shore–), Francia (58,5), Brasil (57) y Australia (56,7). Le siguen Corea del Sur (55,4), Chile (54,3), Holanda (54,2), Bélgica (52,8), Italia (52,5), Sudáfrica (52,3), Dinamarca (51,7), Portugal (59,8), Turquía (50,7) y Tailandia (50,5), en ese orden.

Cierran el ranking Suecia (50,4), España (50,2), Taiwán (49,4), México (48,7), Austria (48,6), Perú (48), Israel (46,6), Marruecos (46,4), Polonia (46,3), Noruega (45,5), Irlanda (45,3), Rumania (45,1), Grecia (45), Filipinas (44,7), Arabia Saudita (44,6), Kenia (44,3), Finlandia (44,2), Rusia (40,9), Indonesia (40,9) y Ucrania (40,4).

Destacados en la región

A la hora de referirse al crecimiento de las energías renovables en Latinoamérica, el RECAI de EY subrayó decididamente la labor del Banco Nacional de Desenvolvimiento Eco-nómico y Social (BNDES) en Brasil. La entidad ha anunciado un importante plan de apoyo financiero que posibilitará la concreción de nuevos e importantes proyectos solares. Así, el gigante del Mercosur se afirma como uno de los mayores mercados emergentes de las energías alternativas, junto con India, Sudáfrica y Kenia.

Chile, por su parte, continúa atrayendo capitales para la realización de iniciativas de envergadura, como la planta solar de 370 Mw que será construida en Antofagasta, con un costo de más de u$s 820 millones. Asimismo, la firma alemana WPD destinará u$s 400 millones a la instalación de un parque eólico de 205 Mw en suelo trasandino.

Gracias a su reforma energética, durante los próximos cuatro años México será sede de fuertes inversiones que impactarán en el sector verde. La española Iberdrola, por caso, pretende desarrollar proyectos eléctricos de generación, transmisión, distribución y fuentes alternativas por u$s 5.000 millones.

Otro país mencionado en el RECAI es Costa Rica, que apunta a alcanzar una capacidad instalada de 800 Mw de origen limpio para 2017. El reporte agrega que Cuba, en tanto, ya aprobó la instalación de más de 2.000 Mw obtenidos mediante las vías eólica, solar, de biomasa e hidroeléctrica.

Anuncio prometedor

A la espera de nuevas inversiones en el campo de las energías verdes, el anuncio más prometedor de los últimos tiempos en la Argentina es el de Genneia. Además de generar energía eléctrica por intermedio de ocho centrales térmicas convencionales que suman una potencia instalada de 280 Mw en distintas localidades del país, la empresa maneja el Parque Eólico Rawson, en Chubut, que actualmente dispone de una capacidad de casi 80 Mw (y por el que lleva invertidos unos u$s 145 millones). En esa misma provincia, también está construyendo el mayor complejo aerogenerador a nivel local, el Parque Eólico Madryn, que alcanzará los 220 Mw y representará una erogación de aproximadamente u$s 500 millones.

Ahora, Genneia confirmó la realización de otros nueve proyectos que se encuentran en diversas etapas de desarrollo, cuya concreción permitirá producir 2.083 gigawatts (Gw) por año y así cubrir las necesidades eléctricas de unos 700.000 hogares. “Eso significará, por ejemplo, evitar la emisión anual de 1 millón de toneladas (Tn) de dióxido de carbono (CO₂) a la atmósfera”, precisó Walter Lanosa, CEO de la compañía.

Los nuevos emprendimientos en cuestión se emplazarán en Chubut, Río Negro y el sur de Buenos Aires, donde las mediciones de vientos arrojaron resultados promisorios. “Dichas zonas presentan recursos eólicos que superan largamente el factor de carga de 45%, indicador necesario para saber cuánta energía puede obtenerse a máxima potencia en un determinado lapso”, aseguró el directivo. ℗

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