Según datos del Ministerio de Energía

La Argentina tiene el mayor consumo de gas per cápita de Sudamérica

Los usuarios argentinos consumen hasta ocho veces más gas natural que los brasileños y casi tres veces más que los chilenos. En materia de demanda nominal, sólo hay 20 naciones en todo el planeta con mayores requerimientos que el mercado local, entre las cuales figuran las principales potencias económicas.

Edición impresa № 323 | Septiembre 2016

La Argentina es el país que más gas natural consume por habitante en toda Sudamérica, según las estadísticas que maneja el Ministerio de Energía y Minería de la Nación.

Por el uso que le dan al fluido a nivel industrial, comercial y residencial, sin omitir la demanda del parque automotor doméstico, los argentinos requieren anualmente unos 1.006 metros cúbicos (m³); es decir, tres veces más que los usuarios chilenos y ocho veces más que los brasileños. Vale resaltar que el consumo per cápita del país sobrepasa incluso al registrado por los mercados de Bolivia y Venezuela, dos grandes productores del recurso que obviamente no necesitan importarlo.
En términos nominales, la Argentina exhibe una demanda de 43.290 millones de m³ anuales. Sobre la base de esa cifra, se trata del segundo mercado de consumo gasífero en Latinoamérica (sólo por debajo de México, que totaliza unos 59.150 millones de m³) y del 21⁰ en todo el planeta.
El ranking global lo lidera Estados Unidos, con requerimientos por 689.900 millones de m³ (o sea, 15,9 veces la demanda argentina). Le siguen otros dos gigantes como Rusia (457.200 millones de m³) y China (150.000 millones de m³).
El top-10 lo completan Irán (144.600 millones), Japón (112.000 millones), Arabia Saudita (99.229 millones), Canadá (82.479 millones), Alemania (75.200 millones), Italia (68.700 millones) e India (64.490 millones), en ese orden.

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Otras naciones latinoamericanas que figuran en este listado son Venezuela, que ocupa el 29⁰ lugar (con poco más de 27.110 millones de m³), y Brasil, que se coloca en el 30⁰ escalón (al sumar unos 25.200 millones de m³). Más atrás se posicionan Bolivia (48⁰, con 25.110 millones de m³), Colombia (49⁰, con 9.080 millones), Perú (58⁰, con 5.490 millones), Chile (59⁰, con 5.296), Ecuador (98⁰, con 330 millones) y Uruguay (108⁰, con 80 millones).

Según el Ministerio de Energía, en 1996 las familias argentinas utilizaban un 4,3% de su presupuesto para pagar los servicios de electricidad, gas natural y agua, mientras que por estos días esa proporción no llega a un 1,6%.

 

Costos bajos

Para explicar la evolución de la demanda gasífera local, el Ministerio que conduce Juan José Aranguren recuerda que hace 20 años el gasto en energía de un hogar promedio era tres veces mayor que hoy, lo que disparó el consumo.
A partir de la comparación de datos entre la “Encuesta de Gastos de los Hogares del Gran Buenos Aires” que el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) elaboró hace dos décadas y la “Encuesta de Gasto de los Hogares de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires” de este año, puede decirse que en 1996 las familias argentinas utilizaban un 4,3% de su presupuesto para pagar los servicios de electricidad, gas natural y agua, mientras que por estos días esa proporción no llega a un 1,6%.
En el caso específico del costo de la electricidad, un estudio de  KPMG precisa que cada kilowatt/hora (Kwh) en la Argentina representa alrededor de la sexta parte de la media regional (es decir, tan sólo el 18% de ésta). Equivale, asimismo, a la séptima y décima parte de las cifras cobradas en Chile y Brasil, respectivamente.
Según la consultora, estas brechas no obedecen sólo a la aplicación de subsidios a los servicios públicos, sino también al congelamiento anacrónico de sus tarifas.

Siete décadas

El 5 de marzo de 1945 se creó la Dirección Nacional del Gas, antecesora de Gas del Estado y madre de la industria gasífera en el país, que a su vez lideró el segmento a nivel mundial. Siete décadas después, la Argentina debe resolver una encrucijada: cómo aumentar la oferta de ese hidrocarburo y, al mismo, tiempo, reducir su dependencia a él.
La evolución del segmento acompañó e hizo posible el desarrollo del país durante los últimos 71 años. Desde la construcción del primer gasoducto (el General San Martín, que conectó las ciudades de Comodoro Rivadavia y Buenos Aires, y en su momento fue el más largo del mundo) hasta hoy, el rubro experimentó un constante crecimiento en materia de instalaciones, inversiones y logros.
A pesar de las distintas realidades por las que fue atravesando el país, el gas siempre aportó soluciones, brindó un servicio de calidad a la sociedad y posicionó a la Argentina como un modelo a seguir a escala global en términos de infraestructura, cantidad de usuarios y calidad técnica de sus recursos humanos.
En la actualidad, el gas natural constituye la mayor fuente de energía primaria a nivel local, con una participación de un 54% en la matriz, además de ser el principal combustible en la generación térmica, al representar más de un 60% de la generación total. Y pese al declive en la producción y los inventarios de los últimos años, de cara al futuro su protagonismo está asegurado de la mano del shale. ©

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