Diálogo con Francisco Dedomenici, director de Inversiones de la AAIyCI

La Argentina recibiría inversiones por u$s 250.000 millones durante los próximos 10 años

Así lo confirman desde la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (ex Fundación Exportar), que hoy está facilitando inversiones en el país por u$s 25.000 millones anuales, principalmente en los sectores energético, minero, de bienes industriales, agroindustrial y de transporte.

Edición impresa № 324 | Octubre - Noviembre 2016

3Ser el punto de contacto para facilitar los procesos de inversión y exportación de las Pymes locales. Ése es el objetivo central de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAIyCI), que nació en febrero de este año sobre la base de lo que era la Fundación Exportar y, tras sumar un área de inversiones, decidió convertirse en un socio estratégico de todas aquellas empresas con ánimo de apostar al país o bien de exportar. Y vaya si lo está logrando: hoy está promoviendo desembolsos por más de u$s 25.000 millones anuales y apunta a multiplicar la cantidad de Pymes que exportan desde las actuales 9.000 hasta superar las 15.000. “La idea es recuperar la capacidad exportadora del país y lograr que las Pymes se transformen en Pymex”, revela Francisco Dedomenici, director de Inversiones de la AAIyCI, que identificó oportunidades de inversión por u$s 250.000 millones de aquí a 2025.

Aliado de negocios

Además de sus dos áreas principales, la AAIyCI cuenta con dos divisiones de soporte: business environment, en la cual releva todos los problemas en materia de regulaciones y legislaciones para comunicarlos a las autoridades a fin de mejorar las condiciones de negocios del mercado; y planeamiento estratégico, abocada a entender cuáles son los sectores clave para desarrollar y contribuir con el diseño de las políticas acordes con la realidad de cada uno. Lo concreto es que hoy la agencia está facilitando a 140 compañías de diversos sectores desembolsos en el país por más de u$s 25.000 millones al año, principalmente en energía, minería, bienes industriales, agroindustria y  transporte. “Somos el nexo entre los ámbitos público y privado, trabajamos coordinando todos los ministerios y organismos públicos y a la vez tenemos un equipo de facilitación para atender los trámites administrativos en distintas dependencias del Estado, como la IGJ, la AFIP y los entes financieros y de permisos, entre otras”, comenta el directivo.

Puro potencial

A entender de Dedomenici, la Argentina tiene razones fundamentales para ser una potencia regional. Entre las principales figuran una economía amplia y diversificada (es la tercera en Latinoamérica, con un PBI de medio trillón de dólares y el segundo PBI per cápita después de Chile), un mercado interno significativo (43 millones de habitantes y acceso a casi 300 millones a través del Mercosur) y el hecho de haber sido bendecida en términos de recursos naturales.

Dedomenici: “Nuestra misión es atraer inversiones para luego crear empresas que puedan exportar y continuar con ese círculo virtuoso”

 

En este sentido, es el octavo país más grande del mundo, con un 53% de área cultivable, lo que lo convierte en un gran productor de alimentos (su producción alcanza para abastecer a 400 millones de habitantes y tiene planes de expandir esa capacidad un 50% en los próximos cinco años). A su vez, cuenta con recursos de agua y de energías renovables (sobre todo en el norte del país, donde hay factores de capacidad de energía solar muy importantes) y con grandes reservas de petróleo y de gas no convencionales (Vaca Muerta es la segunda reserva mundial de shale gas y la cuarta de shale oil). Por otro lado, posee un nivel adecuado de infraestructura en función de su gran extensión: ferrocarriles, rutas, ductos y tendidos eléctricos que cubren todo el país, 43 puertos y 54 aeropuertos y alta conectividad (75% de banda ancha y 141% de penetración móvil). “Por estos días, incluso, la Argentina está ante el mayor plan de infraestructura de su historia, por lo que en 10 años la situación en ese aspecto será aún mejor y se abaratarán en gran medida los costos logísticos del interior del país”, asegura el director de Inversiones de la AAIyCI.


Oportunidades de inversión

A través de su área de inversiones, denominada Invest, la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional (AAIyCI) identificó oportunidades de inversión en el país por u$s 250.000 millones de aquí a 2025. De ese total, u$s 135.000 millones corresponden a infraestructura. A saber: u$s 48.000 millones en rutas y autopistas, u$s 22.000 millones en el Plan Nacional de Aguas –que incluye llevar agua potable y servicio de cloacas a la mayor parte de la población–, u$s 20.000 millones en educación y salud, u$s 17.000 millones en transporte de pasajeros, u$s 15.000 millones en transporte de cargas, u$s 5.000 millones en viviendas, u$s 5.000 millones en telecomunicaciones (torres y redes para mejorar las comunicaciones celulares y el acceso a Internet) y cerca de u$s 5.000 millones en puertos y aeropuertos. “Otros de los sectores prioritarios para la inversión son la energía y la minería. En el segundo caso, donde identificamos desembolsos por u$s 30.000 millones, la Argentina tiene oportunidades únicas, con un 70% de su superficie con potencial minero inexplorado, por lo que podría multiplicar por 10 su cantidad de exportaciones, si tomamos en cuenta que hoy Chile está exportando u$s 50.000 millones, y la Argentina, sólo u$s 5.000 millones, aun cuando comparten la misma Cordillera, con los mismos recursos”, explica Francisco Dedomenici, director de Invest. “Además, el país está dentro de lo que se conoce como ‘el triángulo del litio’, siendo una de las reservas más importantes del mundo de este mineral y con grandes posibilidades de convertirse en un jugador clave, al igual que en reservas de oro, cobre y potasio”, agrega.
En petróleo y gas, la AAIyCI identificó inversiones por u$s 20.000 millones por año para poner en producción el yacimiento de shale gas Vaca Muerta, así como elevar la participación de las energías renovables en la matriz para llevarla desde el 1,8% actual hasta un 20% en 2025, lo que implicaría cerca de 10 gigawatts instalados más de potencia. En ese terreno, también cobrarían importancia la energía hidroeléctrica, con u$s 10.000 millones de inversión; el sector petroquímico (u$s 6.000 millones), y la energía eléctrica (incluyendo ciclos combinados, plantas de energía nuclear y tendidos eléctricos). Otro sector importante para el país es la agroindustria, donde supo ser líder en producción y tecnología a escala mundial. “La idea es llevar a la Argentina a pasar de ser el granero del mundo a ser el supermercado del mundo”, recalca el directivo.             
Asimismo, existe un plan para irrigar 4 millones de hectáreas mediante una inversión de u$s 18.000 millones y hay muchas posibilidades en el campo de la proteína animal (pollo, cerdo y ganado vacuno), donde se identifican desembolsos por más de u$s 5.000 millones. Lo mismo en forestación y celulosa (2.500 millones), con grandes plantaciones en el noreste del país, donde el tiempo promedio de crecimiento de un pino o de un eucalipto es de 8/9años, mientras que en Estados Unidos y otros países desarrollados no baja de los 30 años. También se abren oportunidades para la industrialización de alimentos, el sector automotriz y otros bienes industriales, así como para el mercado de tecnología y servicios de valor agregado, donde la Argentina, por ser líder en capital humano a nivel regional, tiene un gran potencial.


Sin embargo, aclara, aun con todas estas razones fundamentales el país ha estado por detrás de sus competidores regionales en materia de inversión directa externa. “Mientras que desde los 90 ese indicador se mantiene estable, nuestros vecinos supieron multiplicarlo por cuatro y hasta por cinco. Eso significa que se abren muchas oportunidades, ya que sólo para alcanzar el promedio regional la inversión debería aumentar un 4,5% con relación al PBI, lo cual equivaldría a u$s 25.000 millones incrementales por año”, cuantifica el ejecutivo.

Volver al mundo

Según la visión de Dedomenici, el nuevo Gobierno ha tomado medidas importantes para cambiar la realidad de baja inversión y escasa competitividad del país y devolverlo a la normalidad. “Ya está dando grandes señales para volver al mundo”, admite.
En esa línea, destaca la remoción de todos los controles de capital, la repatriación de dividendos, el acuerdo con los holdouts, la liberación del tipo de cambio, el reconocimiento de la importancia de la inflación en la política macroeconómica y el establecimiento de un nivel de inflación de un solo dígito para 2019, la remoción de las trabas a la exportación/importación, el relanzamiento del INDEC para crear estadísticas confiables, una nueva regulación para las asociaciones público-privadas y el diseño de un plan para reducir el déficit fiscal en cuatro años. “Como consecuencia de estas medidas tomadas durante los últimos nueve meses, el riesgo país ha decrecido en más de 100 puntos básicos, por lo cual el mercado en general ha recibido con grandes expectativas a esta nueva Argentina”, celebra el directivo. “Las oportunidades que se presentan son enormes y muy variadas. Pero el hecho de estar tantos años fuera del mercado y lejos de la inversión externa le exige al país renovar de-sembolsos para alcanzar los niveles en los que hoy debería estar”, advierte.

¿Cuáles son las principales limitaciones que hoy enfrentan las Pymes para exportar?, preguntamos al director de Invest.

Actualmente, todo lo que es el proceso de exportación lleva mucho tiempo y hay innumerables pasos administrativos, por lo que es muy importante el proyecto en curso de la Secretaría de Comercio para implementar una ventanilla única para exportar. Venimos de 15 años de aislamiento, lo cual impacta en la falta de competitividad de muchas empresas, sobre todo en términos de costos de transporte. En ese sentido, el plan de infraestructura del Gobierno es clave para reducir costos y fomentar las economías regionales, que normalmente son las más afectadas por el costo logístico. Por eso desde la agencia tenemos un plan de facilitación que, además de las tradicionales ferias comerciales para abrir nuevos mercados, incluye misiones directas para contactar a las Pymes con compañías de todo el mundo. Y a eso sumamos el trabajo conjunto con los diferentes organismos del Estado para facilitar los procesos de exportación y capacitación, contribuir con la adecuación de regulaciones y leyes y ayudar a las Pymes en todos los trámites administrativos. En resumen, nuestra misión es atraer inversiones para luego crear empresas que puedan exportar y continuar con ese círculo virtuoso. ©

 

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