“La actividad seguirá en crecimiento si se mantiene la mejora de precios”

Entrevista con Daniel Kokogian, presidente de New Milestone

El directivo se mostró más optimista a la hora de pronosticar un potencial incremento de las reservas de gas natural que al hablar de un aumento de la producción de petróleo. Señaló que un alza del precio del fluido permitirá el rápido traspaso de recursos a reservas del hidrocarburo. También advirtió sobre el bajo nivel de exploración, dado que los ganadores de nuevas áreas no avanzaron -salvo excepciones- con sus planes prometidos.

Las reservas de gas natural llegaron en los ‘90 a ser equivalentes a más de 30 años de consumo. Fuerte crecimiento del PIB mediante, de más de 40 puntos desde 2005, y la ausencia de hallazgos de magnitud, llevaron a que los depósitos del hidrocarburo alcancen hoy sólo para cubrir ocho años de suministro gasífero.

La estrepitosa baja activó la alarma de las petroleras. Sobre todo por la alta dependencia hacia el gas que tiene la matriz nacional. El fluido explica un 50% del total de los energéticos que utiliza el mercado interno. Daniel Kokogian, uno de los principales geólogos del país, que a su vez dirigió varias operadoras locales, admitió que “la adición de reservas es el principal desafío que tiene actualmente la industria petrolera en la Argentina”.

Sin embargo, indicó que “la caída de la producción y las reservas de gas es más fácil o probable de revertir que la de petróleo, salvo que Loma La Lata retome los niveles de declinación que aparentemente habría mitigado el año anterior. “Si eso ocurre es casi imposible equilibrar las mermas de ese yacimiento, al menos en el corto plazo”, advirtió.

A entender del presidente de New Milestone, un ajuste alcista de los precios del gas en boca de pozo posibilitaría la inmediata conversión del gas natural que hoy aparece como recurso en reservas. Se trata, en este caso, de un tema estrictamente económico: si el precio es suficiente para sacar el hidrocarburo hasta la superficie se convierte en reserva. Si no, se mantiene en la categoría de recurso. Es decir, se sabe que el gas está pero no es comercialmente explotable.

“En un artículo de 2007 planteé la necesidad de un ajuste de los precios del gas, ya que el mismo posibilitaría no sólo el aumento de la producción sino además la instantánea generación de reservas a partir de recursos ya identificados”, indicó Kokogian en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas & Química.

En el caso del petróleo, que desde 1998 perdió casi un 50% de producción, la reversión de la caída de las reservas es -a su entender- más complicada. “En su caso, la incorporación de reservas parece estar más relacionada con exploración pura que con la transferencia del recurso a reservas. Y las áreas a explorar están con bajísima actividad o sin adjudicar”, detalló.

¿Cómo se comportó la industria de hidrocarburos durante 2010?, preguntamos al ejecutivo.

La actividad se mantuvo bastante bien y de algún modo se vio algo de reactivación. Indudablemente ayudó la modificación de los precios de boca de pozo, tanto del gas como del petróleo, lo cual fue evidente y muy positivo hasta la mitad de este año. Si esa tendencia se confirma deberíamos esperar que la mejora se extienda al 2011.

Un cambio notable respecto de años anteriores, que se insinuó durante 2009, es el cambio de manos de algunas compañías. Esto no es bueno ni malo per se. Sin embargo, es saludable que exista ese movimiento. Habrá que ver qué actitud toman las compañías chinas que arribaron. En principio uno podría pensar que se focalizarán en el desarrollo más que en la exploración, pero habrá que verlas actuar. Un punto intrigante de esta incursión china es de tipo estratégico. En los últimos años la posibilidad de exportar ciertos crudos estuvo supeditada al acuerdo de las autoridades del área. No obstante, ante el reconocido ‘poder de fuego’ de China en el aspecto comercial cabe preguntarse si podrá ponerse algún tipo de contención a la exportación de crudo sin exponerse a represalias comerciales de gravedad impredecible. No tengo una respuesta concreta a esta pregunta. Supongo que  los niveles correspondientes a este tema han sido seriamente evaluados.

¿Cuáles son los desafíos que tiene por delante la industria a nivel local a corto y mediano plazo?

El principal es adicionar reservas, no sólo por exploración pura sino también por trasformar recursos en reservas. En lo que hace al primer punto, hay un problema que no es menor: las áreas que debieran se exploradas están en su gran mayoría casi sin actividad. No se vislumbra cómo terminará esta historia. En este año se puede decir que salvo las adjudicaciones de Neuquén casi no hubo actividad de nuevas adjudicaciones.

¿Es reversible la caída de la producción de gas y de petróleo? 

En el caso del gas es más probable de revertir que en el del petróleo. En un artículo publicado en Petrotecnia en 2007 planteé la necesidad de un ajuste de los precios del gas, ya que el mismo posibilitaría no sólo el aumento de la producción sino también la instantánea generación de reservas a partir de recursos ya identificados. Bien, parece que cuatro años más tarde quizás veremos algún movimiento en esa dirección. En el caso del petróleo es más difícil. La incorporación de reservas parece estar más relacionada con exploración pura que con la trasferencia de recursos a reservas. Y las áreas a explorar están con bajísima actividad o sin adjudicar y con un altísimo riesgo exploratorio que, con las actuales condiciones, pocas empresas están dispuestas a asumir. Parte de esa exploración debería realizarse en el off shore, el cual se encuentra en una especie de ‘limbo’: no está claro qué se ofrece, si se ofrece y bajo qué términos. Nuestras áreas off shore son de altísimo riesgo y además requieren inversiones que escapan a la mayoría de las operadoras activas en el país. Sólo un puñado de ellas podría embarcarse en esa tarea.

¿Cómo visualiza el futuro inmediato de la industria? 

Estable. Tendremos logros seguramente en la incorporación de nuevos plays como el tight gas y el shale gas, pero ambos están en el inicio de su desarrollo. Recién se ha comenzado a transitar este camino y por el momento, en mi opinión personal, muchos de los anuncios recientes tienen más que ver con deseos que con un análisis técnico riguroso. Habrá que esperar un tiempo y mucha inversión adicional para ver si funcionan; el gas está, lo sabemos desde hace años, ahora habrá que convertirlo en reserva, lo cual, como mencioné, no es sólo un desafío técnico.

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