Para aprovechar la emanación de vapores de un volcán

Jujuy busca inversiones en energía geotérmica

La provincia norteña no sólo se posiciona como un polo de desarrollo solar, sino que también quiere liderar la generación de electricidad por vías geotérmicas. Con ese fin está realizando estudios en el volcán Tuzgle, en Susques.

Jujuy está convencida de que puede convertirse en un polo de desarrollo de energías renovables y alternativas a escala nacional. Líder en el incipiente mercado de la generación solar fotovoltaica, la provincia gobernada por Gerardo Morales también impulsa el aprovechamiento eléctrico de un recurso poco conocido en el país: el geotérmico.
Con ese propósito, el Gobierno jujeño encomendó la realización de un estudio técnico en el volcán Tuzgle, ubicado en plena Puna de Atacama, a pocos kilómetros del límite con Salta, dentro del departamento de Susques.
Según los análisis preliminares, mediante la instalación de generadores la emanación de los vapores de agua a alta temperatura podría transformarse en energía eléctrica. Una vez confirmada la viabilidad del emprendimiento, que implicará la realización de perforaciones a más de 500 metros de profundidad en determinados sitios que rodean el terreno del volcán, se llamará a licitación en busca de inversores.
A decir verdad, el Tuzgle es un estratovolcán; es decir, un tipo de volcán cónico y de gran altura, compuesto por múltiples estratos o capas de lava endurecida, piroclastos alternantes (surgidos por una alternancia de épocas de actividad explosiva y de corrientes de lava fluida) y cenizas volcánicas.
Adicionalmente, el Tuzgle es una montaña sagrada para los pobladores de la zona, la Comunidad de Sey. Posee una altura de más de 5.500 metros y se localiza al pie de la Ruta Nacional 40, cerca de termas que actualmente son explotadas a nivel turístico.

Potencial nacional

Almacenada en las rocas del subsuelo de la tierra, la energía geotérmica aprovecha el vapor natural terrestre para la producción de calor o de electricidad. Hay dos grandes formas de usufructuar el recurso geotérmico: la utilización directa del calor para calefaccionar (tanto en el ámbito doméstico y comercial como en el industrial) y la generación de electricidad a partir del uso del vapor.
Las instalaciones del rubro son similares a las de las centrales térmicas. La gran diferencia es que el vapor no se genera por la combustión de derivados del carbón, el petróleo o el gas, sino que se obtiene directamente de la naturaleza.
La Argentina dispone de una amplia cantidad de  fuentes termales, aunque la mayor parte de ellas se emplea únicamente en términos turísticos y curativos. Son famosas las de Copahue, en Neuquén; Río Hondo, en Santiago del Estero; Reyes, en Jujuy; Villavicencio, en Mendoza; y Rosario de la Frontera, en Salta, entre otras.
Estas áreas también pueden aprovecharse desde un punto de vista minero, al recuperarse mediante diversos procesos las sales (de boro, litio y cadmio, entre otros recursos) que contienen disueltas y que, en algunos casos, son de alto valor comercial.
En materia energética, la provincia argentina que más desarrolló su potencial geotérmico fue Neuquén, desde que en 1988 puso en marcha una central experimental en la zona de Copahue.
El mayor obstáculo para el crecimiento de este segmento tiene que ver con los altos costos exploratorios, paso previo a la construcción de cualquier proyecto de explotación geotérmica. No obstante, gracias al desarrollo de tecnologías que fomentan la eficiencia y al respaldo del nuevo marco normativo, últimamente la actividad ha ganado atractivo entre los inversores. ©

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