Sobre la base del potencial de su mercado y la competitividad de sus insumos

Identifican oportunidades comerciales para la industria petroquímica regional

El déficit sostenido en el suministro de ciertos productos específicos y la próxima disponibilidad de materias primas baratas se combinan para elevar el atractivo de Latinoamérica como sede de nuevos proyectos en el sector.

Bien podría decirse, a criterio de Ignacio Millán, que 2016 fue el año de “los cisnes negros”. “Nadie avizoró la gran cantidad de acontecimientos inesperados que sucedieron a lo largo de esta temporada”, destacó el presidente del Instituto Petroquímico Argentino (IPA).
Según sus palabras, muy pocos previeron –por caso– los cambios políticos suscitados en la Argentina y Brasil. “En Colombia, en tanto, nadie esperaba que Juan Manuel Santos ganara el Premio Nobel de la Paz. Bob Dylan, por otro lado, ganó el de Literatura”, indicó.
A todo esto debe sumarse, apuntó, el “Brexit” y la crisis de la Unión Europea (UE), entre otros acontecimientos inesperados, sin omitir a la madre de todos los “cisnes negros”: el ascenso al Gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.
“En definitiva, las personalidades que se creía que harían historia durante 2016 no fueron las previstas. Nunca sabremos qué sucederá de cara al futuro, pero por lo menos estamos buscando una orientación”, admitió Millán, antes de presentar las premisas petroquímicas elaboradas por un panel de expertos invitados por la Asociación Petroquímica y Química Latinoamericana (APLA) a su 36° Reunión Anual.
A decir de Roger Lee, Managing Director de Tecnon OrbiChem, si algo está claro en el horizonte sectorial es que el downstream ofrece grandes oportunidades para los productos petroquímicos en Latinoamérica. “El déficit comercial de la región es de 1 millón de toneladas métricas (Tnm) anuales en resinas para polietilenos y otros productos”, puntualizó.

Lee:
“El downstream ofrece grandes oportunidades para los productos petroquímicos en Latinoamérica. El déficit comercial de la región es de 1 millón de Tnm anuales en resinas para polietilenos y afines”

 

En el mercado regional de los poliésteres e intermedios, apuntó, el déficit es de 200.000 o 300.000 toneladas (Tn) por año. “Estamos recibiendo cada vez más exportaciones de China y el resto de Asia, problema al que debe añadirse la falta de competitividad. No puede soslayarse, en ese sentido, el impacto de los precios bajos del petróleo”, reconoció.
El déficit de la soda cáustica, acotó, hoy ronda los 2 millones de Tn anuales. “También se observa una escasez de ácidos acrílicos y acrilatos. No hay una gran escala productiva de acetilos. Y en el fenol y la acetona, los faltantes son bastante sustanciales”, completó.

Tiempos de cambio

A su turno, Bob Bauman, titular de Polymer Consulting International, manifestó que, aunque algunas cosas nunca cambien, otras definitivamente sí lo hacen. “El negocio de las olefinas, por ejemplo, ha cambiado abruptamente de la mano del shale norteamericano. Actualmente Estados Unidos está exportando etano, propano y propileno, entre otros recursos. Y hay inversiones basadas en shale en la Argentina y China”, resaltó.
En tres años, anticipó, Estados Unidos sumará 11 millones de Tn de nueva capacidad. “Claramente su consumo no está creciendo a ese ritmo, por lo que las exportaciones serán significativas. A nivel global el agregado de etileno llegará a los 9 millones de Tn anuales. Otros 4 millones de Tn se añadirán después de 2020. En Latinoamérica, por su parte, sólo hay iniciativas en carpeta en la Argentina y Bolivia”, proyectó.

Bauman:
“Estados Unidos sumará 11 millones de Tn de nueva capacidad de producción de olefinas. Claramente su consumo no está creciendo a ese ritmo, por lo que las exportaciones de dichos productos serán significativas”

 

Que Estados Unidos (y Canadá) esté pensando en exportar gas es, en su opinión, la mayor novedad de la última década. “Las ventas norteamericanas de etano a Europa ya están en marcha (dado que el recurso es más competitivo que el proveniente del Mar del Norte). Su etileno experimentará una sobreoferta. Y su propano se está destinando cada vez más a la industria petroquímica china”, aseveró.

Certezas y dudas

Nick Rados, Global Business Director de IHS Markit, también hizo foco en la globalización del renacimiento del shale de Estados Unidos. “Materias primas como el etano, el propano y la naftas se hallan en sobreproducción en estos momentos. Por eso la competitividad estará más relacionada con los valores del crudo (que son difíciles de predecir) que con otras variables futuras”, reveló.
Es importante, desde su óptica, tomar en cuenta la devaluación en los precios de la nafta en función de la caída del crudo. “A medida que el barril repunte, la nafta también lo hará”, vaticinó.

Rados:
“La revolución del shale estadounidense no es un caso aislado, ya que también hay yacimientos de envergadura en China, la Argentina y otros países, más allá de que esté faltando un desarrollo significativo de estos recursos”

 

Una gran diferencia entre los precios del propano y los de la nafta, señaló, es la mayor elasticidad de los primeros. “No es tan dependiente del valor del crudo, porque también puede provenir de otros combustibles”, explicó.

Hoy, comentó, Estados Unidos se está convirtiendo en un exportador primario de propano, con perspectivas de superar a Medio Oriente. “También están creciendo sus ventas de etano al exterior. Pero la revolución del shale estadounidense no es un caso aislado, ya que también hay yacimientos de envergadura en China, la Argentina y otros países (más allá de que esté faltando un desarrollo significativo de estos recursos)”, señaló.
Para finalizar, expresó que si antes el etano era el rey de los insumos, en los tiempos venideros eso no está tan claro. “El propano es un enigma, mientras que las naftas se revalorizarán por el esperado aumento del precio del crudo”, concluyó.

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