40 años del Instituto Petroquímico Argentino, según su Presidente, Ing. Ignacio Millán

“Están dadas las condiciones para una nueva expansión petroquímica”

Fundado un 22 de julio de 1976, el Instituto Petroquímico Argentina celebró su cuarta década de existencia con la realización de un brindis que nucleó a referentes de dilatada trayectoria y jóvenes promesas. En ese marco, su presidente Ignacio Millán anticipó la llegada de una nueva ola de desarrollo sectorial.

Edición impresa № 324 | Octubre - Noviembre 2016

Durante la conmemoración del 40⁰ aniversario del Instituto Petroquímico Argentino (IPA), su titular Ignacio Millán analizó las similitudes entre la etapa fundacional del organismo y el actual contexto sectorial. “A mediados de los años 70 comenzó la tercera ola de desarrollo petroquímico en el país, proceso que terminó consolidándose durante los 80 y 90, y que forjó una industria como la que tenemos hoy, con una producción de 7 millones de toneladas (Tn), 110.000 empleados directos y un importante impacto en la cadena de valor de la economía nacional”, puntualizó el directivo.
En ese escenario inicial, explicó, los fundadores del IPA tuvieron una visión que fue más allá de la idea de que el desarrollo sectorial sólo necesitaba de la captación de capitales. “Entendieron que se precisaba algo más. Se dieron cuenta –en primer lugar– de que la Argentina podía convertirse en un referente a escala regional en un segmento donde el know-how, la innovación y el desarrollo tecnológico son clave, y –en segunda instancia– de que para ello había que capacitar en el país a los profesionales que operarían los nuevos complejos. De otra manera, hubiera sido necesario formarlos en el exterior”, aseguró.

Millán: “Cuarenta años después de su creación, es posible decir que el proyecto que fue el IPA en 1976 logró alcanzar sus objetivos y cumplir con éxito los lineamientos planteados originalmente”

 

Asimismo, expresó, los primeros conductores del Instituto destacaron la importancia de promocionar los beneficios de la industria en todos los niveles de la sociedad. “A lo largo de los años, la percepción social sobre el sector ha fluctuado mucho. La relevancia de este eje crítico se vio desde un primer momento”, manifestó.
Por otro lado, acotó, comprendieron que debía generarse información estadística de imprescindible utilidad para la toma de decisiones. “Entendieron que se necesitaba contar con un organismo que fuera independiente y que tuviera una buena articulación o coordinación no sólo con las empresas, sino también con el resto de los actores involucrados en el mercado petroquímico (las universidades, las cámaras, las asociaciones y los gobiernos)”, señaló.

Cuarenta años después, expresó, es posible decir que el proyecto que fue el IPA en 1976 logró alcanzar sus objetivos y cumplir con éxito los lineamientos planteados originalmente. “Es un honor y resulta muy justo homenajear a los socios fundadores y a quienes tuvieron una visión diferencial para fomentar el crecimiento del segmento”, sentenció.

Vector de crecimiento

De acuerdo con Millán, el IPA ha participado activamente en la promoción del desarrollo petroquímico como política de Estado en la Argentina. “Es por eso que quienes estamos tomando la posta en su conducción tenemos la vara bastante alta. Nuestro deber y responsabilidad es seguir ampliando y mejorando las capacidades de la entidad durante otros 40, 50 u 80 años”, proyectó.

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Millán: “La Argentina está volviendo a posicionarse ante los ojos del mundo. En ese sentido, nuestro sector no sólo puede atraer el capital, sino también convertirse en un vector de crecimiento estratégico a nivel nacional”

Por estos días, aseveró, el país ofrece grandes oportunidades de negocios para aprovechar. Es posible pensar en una nueva expansión petroquímica. “La Argentina está volviendo a posicionarse ante los ojos del mundo. Se está intentando captar la atención de los inversores. En ese sentido, nuestro sector no sólo puede atraer el capital, sino también convertirse en un vector de crecimiento estratégico a nivel nacional”, indicó.
Según sus palabras, para ello habrá que sortear dos desafíos de consideración. “El primero estriba en incrementar la competitividad y productividad en un mundo donde hay sobreoferta de productos con precios tremendamente deprimidos. Ya hemos pasado por situaciones como ésta, por lo que creo que vamos a sortear este reto”, opinó.
El segundo, añadió, tiene que ver con una realidad única a nivel mundial, ya que no en todos los países convergen como aquí el mercado y la disponibilidad de materias primas petroquímicas. “El desarrollo de los recursos no convencionales nos brinda un potencial muy similar al que en los últimos años hizo resurgir el segmento en Estados Unidos. Se trata de una ventana de oportunidad que la Argentina debe tomar. Hay que creer en ella y convencer a todos de arbitrar los medios necesarios para su desarrollo exitoso”, afirmó.

Gran responsabilidad

A criterio de Millán, los fundamentos delineados en los inicios del IPA se reafirman rotundamente en el actual escenario, por lo que será vital atraer y capacitar a los nuevos profesionales. “Cuando me recibí como ingeniero químico veía la posibilidad de trabajar en una empresa consolidada (como YPF, Dow o Techint, entre otras) y no mucho más allá. Los ingenieros que se están recibiendo hoy tienen otras alternativas, muchas de ellas basadas en el desarrollo digital que está experimentado el planeta. Por eso el desafío de atraer a los jóvenes a nuestra industria es doble”, opinó.
Desde su perspectiva, la promoción debe ir ligada a un trabajo en conjunto con todos los actores del mercado, incluyendo a las universidades y al Gobierno. “Somos responsables de poner a la petroquímica en la agenda de prioridades de quienes manejan el país, y de capacitar a los entes gubernamentales”, apuntó.
El IPA, sostuvo, podría ser referente para capacitar a todos aquellos ministerios que quieran profundizar sus conocimientos en el sector. “Hay que aggiornarnos a los tiempos que corren y avanzar en la comunicación digital para atraer a las nuevas generaciones y trascender las fronteras de la Argentina. Estamos trabajando fuertemente en ello con la Asociación Petroquímica y Química Latinoamericana(APLA), entidad a la que agradecemos su colaboración. Y también le damos las gracias al Instituto Argentino del Petróleo y el Gas (IAPG), a la Asociación Química Argentina (AQA), a la Cámara de la Industria Química y Petroquímica (CIQyP), y a un medio que nos acompañó siempre, como Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energía. Es nuestro deber retribuirles su apoyo en todo lo que esté a nuestro alcance”, completó. ©

40 AÑOS DEL INSTITUTO PETROQUÍMICO ARGENTINO
El 22 de julio de 1976 fue fundado el Instituto Petroquímico Argentino, nuestro querido IPA.
Hasta ese momento no existía ninguna institución que se ocupara específicamente de la Industria Petroquímica, sino varias organizaciones que seguían de cerca dicha actividad.
Así, el Instituto Argentino del Petróleo, hoy IAPG, tenía una Comisión Petroquímica, creada a fines de la década del 50 por el ingeniero Bernardo Rikles y la Asociación Química Argentina (AQA), una División Industrial presidida por el ingeniero René Dubois, que también trataba temas de nuestra industria. Otra institución que tenía injerencia en los asuntos petroquímicos era la Asociación Argentina de Ingenieros Químicos (AAIQ).
En 1976, las tres instituciones antes nombradas crearon en forma conjunta el Instituto Petroquímico Argentino y designaron como primer Presidente al ingeniero José Pedro Villa, gerente general de Petroquímica General Mosconi, que mucho tuvo que ver con el impulso para la constitución del IPA.
No se debe soslayar la importancia que tuvieron otras instituciones tales como la entonces Cámara de la Industria Química (hoy también Petroquímica), YPF y Fabricaciones Militares en la creación del IPA.
Es importante señalar que las tres instituciones fundadoras ya habían desarrollado, en conjunto, cuatro Congresos Petroquímicos Argentinos con sedes en Mendoza (en 1966), Rosario (1970), Salta (1974) y el cuarto en Bariloche en 1976, que fue también sede del Primer Congreso Latinoamericano. De allí en más, se organizaron nueve congresos más, el más reciente de los cuales tuvo lugar en junio, luego de once años.
Es cierto que el IPA ha venido realizando muchas otras actividades, como las Jornadas de Actualización Petroquímica (seis en un lapso de veinte años y en distintas sedes), o las más recientes Jornadas Comerciales, de las que ya se llevan organizadas cinco desde inicios de la presente década.
Acompañaron el evento eespecialmente invitados, los presidentes del IPA de los últimos veinticinco años. Algunos de ellos ya han cumplido ocho décadas de fecunda vida y, junto a otros socios fundadores, el IPA decidió homenajearlos en este sencillo acto, donde conmemoramos cuarenta años de nuestra Institución.
No hay ninguna duda de que una institución pionera como el Instituto Petroquímico Argentino continuará prestando servicios y organizando eventos que contribuyan al crecimiento de una industria clave en el desarrollo económico y social de nuestro país.
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