Según un relevamiento de Wood Mackenzie

Estados Unidos tiene el petróleo más atractivo para la inversión internacional

Si la cotización global del crudo se estabilizara a un promedio de u$s 60 por barril, un 60% del shale oil norteamericano estaría en condiciones de viabilidad económica para su explotación. En el caso del petróleo de aguas profundas, esa proporción apenas alcanzaría un 20%.

A la hora de atraer la atención de la inversión internacional, el shale oil le otorga una clara ventaja competitiva a Estados Unidos, según un estudio de Wood Mackenzie. La consultora indica que la puesta en valor del petróleo no convencional norteamericano es más viable que la de otros reservorios a lo largo y ancho del planeta.
Si se toma como referencia un costo del barril tasado en u$s 60 (es decir, más de u$s 10 por encima de su actual valor), el estudio precisa que alrededor de un 60% de los recursos estadounidenses de shale oil presenta condiciones de viabilidad económica para emprender su extracción. Esa proporción tan sólo llega a un 20% en el caso del petróleo de aguas profundas que puede hallarse en el PreSal de Brasil, el Mar del Norte o la costa occidental de África.
La tendencia obedece, en gran medida, a los exitosos esfuerzos que viene realizando la industria petrolera norteamericana en materia de eficiencia productiva. De acuerdo con Simon Flowers, responsable de Energía en Wood Mackenzie, desde 2013 los costos de producción del shale en Estados Unidos cayeron entre un 30% y un 40%, mientras que en el resto del mundo la reducción promedio osciló en torno a un 10% o un 12%. “Hace dos años, las regiones norteamericanas con reservas hidrocarburíferas no convencionales se ubicaban en el medio de la curva de costos para el futuro abastecimiento de crudo. Hoy, en cambio, se encuentran casi en el extremo más bajo”, comparó.
Según sus precisiones, las inversiones en la formación de shale Eagle Ford, situada al sur de Texas, necesitan un crudo Brent de u$s 48 para alcanzar su punto de equilibrio, al tiempo que los proyectos en la formación Wolfcamp, localizada en la cuenca de Permian (al oeste texano), requieren un barril de apenas u$s 39. “En suma, actualmente hay más oportunidades para invertir en Estados Unidos que en ningún otro lugar. Hacia allí se movilizará la inversión sectorial”, anticipó.

Desde 2013, los costos de producción del shale en Estados Unidos cayeron entre un 30% y un 40%, mientras que en el resto del mundo la reducción promedio osciló en torno a un 10% o un 12%.

 

Algunas predicciones

Sobre la base del trabajo de Wood Mackenzie, puede decirse que las petroleras que operan en el Mar del Norte y las aguas profundas a la altura de la costa occidental africana sólo tienen una opción para evitar la declinación productiva: reducir considerablemente sus costos.
En cuanto al desarrollo del Pre-Sal brasileño, la consultora puntualiza que los depósitos son tan grandes que en algunos casos pueden acceder a cierto grado de viabilidad económica, pero los inversores que aún no hayan ingresado a ese mercado se mostrarán cautelosos a la hora de hacerlo.
A decir de Angus Rodger, responsable de Investigaciones Usptream de Wood Mackenzie, entre 2007 y 2013 las petroleras aprobaron anualmente unos 40 proyectos hidrocarburíferos de gran envergadura. “En 2015, esa cifra fue de apenas ocho iniciativas”, advirtió.
En las últimas semanas, reconoció, se registró una pequeña ola de decisiones de inversión, con anuncios como la ampliación de Tengiz, emprendimiento que Chevron maneja en Kazajstán. “No obstante, este año sólo seguirán adelante unos 10 grandes proyectos”, vaticinó.
En esa dirección, expresó que no puede descartarse la posibilidad de que la demanda global supere a la oferta en el futuro cercano. “Eso podría llevar los precios del barril de petróleo por encima de los u$s 80 para 2019 ó 2020”, estimó.

Potencial argentino

El creciente atractivo del shale oil norteamericano no pasa desapercibido para la Argentina, cuyos recursos no convencionales podrían hacer del país una potencia energética capaz de influir en el precio internacional del barril. Así lo creen los analistas Bernhard Hartmann y Saji Sam, quienes elaboraron un informe especial sobre la actualidad y el futuro de los hidrocarburos para Harvard Business Review, la revista de negocios de la Universidad de Harvard.
El estudio, que posiciona al mercado nacional entre los tres principales productores de shale a nivel mundial (con cerca de 801 trillones de pies cúbicos de gas no convencional y unos 27 millones de barriles de reservas de petróleo del mismo tipo, técnicamente recuperables), plantea que la mayor importancia de esta clase de hidrocarburos constituye una razón de peso para entender por qué el valor del petróleo descendió tanto en los últimos tiempos.
Según Hartmann y Sam, nadie sabe realmente cuál será la tasación del crudo en el futuro. “Pero creemos que los países y las empresas deben prepararse para ver flotar el petróleo en torno a los u$s 50 en lo inmediato”, anticiparon.
Desde un punto de vista histórico, comentaron, ese precio no sería para nada sorprendente. “Los actuales valores del barril, de hecho, en realidad se ubican en similares niveles al promedio de los últimos 150 años, que es de unos u$s 35”, completaron. ©

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