A través de convenios de cooperación e invitaciones comerciales

Estados Unidos colaborará con el desarrollo del shale y las energías verdes

Tras el paso por la Argentina del presidente Barack Obama, la principal potencia económica y militar del planeta se comprometió a apoyar de manera activa el despegue del negocio de los hidrocarburos no convencionales e impulsar la llegada de inversiones orientadas a generar fuentes energéticas renovables a nivel local.

Edición impresa Nro. 318 | Marzo 2016

Independientemente de sus connotaciones geopolíticas, la reciente visita de Barack Obama –el primer presidente estadounidense en arribar al país de manera oficial en 19 años– resultó particularmente fructífera para el sector energético argentino.

De hecho, los hidrocarburos no convencionales y las energías alternativas figuraron (junto con la agricultura, el desarrollo empresarial, la lucha contra el cambio climático, la seguridad nuclear, la defensa y la salud) entre los principales ejes abordados en los numerosos convenios de cooperación suscriptos.
Según informó la Embajada estadounidense, dichos pactos quedaron circunscriptos bajo un “Acuerdo del Marco de Trabajo para el Comercio y las Inversiones” que apunta a “fortalecer el empleo, facilitar el diálogo en propiedad intelectual, favorecer el acceso al mercado y el trabajo mancomunado en agricultura, y delinear objetivos compartidos en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y otros foros multilaterales”.
Además de brindar asistencia técnica para respaldar las reformas económicas del presidente Mauricio Macri (con el aporte de la Comisión Federal del Comercio y del Departamento de Justicia para la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia de Argentina), Obama prometió colaborar con el aprovechamiento seguro y responsable de los recursos hidrocarburíferos no convencionales del país mediante la implementación del Programa para el Compromiso Técnico en Gas no Convencional (UGTEP, por sus siglas en inglés) y la labor del Grupo de Trabajo Binacional de Energía Estados Unidos-Argentina (BEWG). Asimismo, durante los próximos meses Estados Unidos coordinará una serie de visitas de funcionarios locales a importantes proyectos de shale en pleno desarrollo.
En cuanto a la promoción de las energías renovables y la eficiencia energética, el Departamento de Comercio norteamericano recibirá en el mes de mayo a ejecutivos argentinos con el propósito de sellar asociaciones estratégicas dentro del segmento. Adicionalmente, el país fue invitado a participar –en carácter de observador oficial– del “Clean Energy Ministerial”, foro que se celebrará el 1 y 2 de junio en San Francisco, California.

El foco en el shale

Según el Atlantic Council, una entidad civil de gran influencia en el mundo de los negocios, el sector energético podría ser clave para destrabar el desarrollo manufacturero e industrial de la Argentina, y los empresarios norteamericanos podrían contribuir decididamente y a la vez beneficiarse con ese despegue.
Entusiasmados por las primeras medidas del Gobierno de Macri, los miembros del organismo con sede en Washington pusieron el foco sobre un informe elaborado por el economista Cristian Folgar con respecto a la enorme potencialidad de los hidrocarburos no convencionales en el país.
A decir de Folgar, quien disertó sobre ello en la última cumbre del Atlantic Council, las oportunidades son especialmente interesantes en la provincia de Neuquén, donde se encuentra emplazado el megayacimiento Vaca Muerta. “Para los estadounidenses se trata de un lugar proactivo y con tradición energética, tal como Texas, aunque con un nivel de costos más alto”, aseguró.
En su opinión, la Argentina debería concentrarse en abrir el juego a las empresas de mediana y pequeña envergadura, dado que las más grandes ya se encuentran invirtiendo en el mercado. “Las provincias dicen que hay áreas que YPF no podrá desarrollar hasta dentro de 50 años. Sería bueno que ingresaran nuevos actores de menor porte para colaborar con ese proceso”, indicó.
Por otro lado, apuntó, los inversores norteamericanos demandan una mayor claridad normativa. “En ese sentido, habrá que afrontar de una vez el desafío de resolver las tensiones que aún existen entre las legislaciones nacionales y las provinciales”, completó.

Potencia verde

Convocado por la Cámara de Comercio de los Estados Unidos en la Argentina (AmCham), el español Juan Verde, asesor ambiental de Obama y de la candidata demócrata Hillary Clinton, destacó el gran atractivo que presenta el país en materia de energías limpias.
Según sus palabras, a estas alturas ya nadie discute el cambio climático, por lo que la actual coyuntura es única. “Es cierto que economía y sustentabilidad deben ir de la mano. Pero, para empezar, hay que tener en cuenta que sin planeta no hay economía posible”, advirtió.
En esa dirección, afirmó, la Argentina tiene un gran aporte por brindar. “Hoy el país está mejor posicionado que nunca para convertirse en una verdadera potencia mundial de las energías renovables”, sentenció.
La generación por vía solar, indicó, se erige como la alternativa más conveniente en el norte del territorio nacional. “La producción eólica, por su parte, suscita grandes expectativas en el sur”, agregó.
Tarde o temprano, aseveró, el desarrollo masivo de estas fuentes energéticas limpias ocurrirá. “Incluso quienes no toman conciencia del impacto negativo del calentamiento global se dan cuenta de sus efectos. Un productor en Mendoza, por caso, puede observar que su cosecha de la vid no se da como antes”, ejemplificó.
A su entender, que la mayoría de los representantes republicanos no apoyen los planes de desarrollo de energías limpias o que incluso nieguen el calentamiento global representa una fuerte contracción de la campaña electoral que por estos días atraviesa Estados Unidos.
“Ninguno de los cuatro candidatos presidenciales del Partido Republicano cree realmente en el cambio climático. Por fortuna, yo pienso que se va a imponer Hillary Clinton, y que su gestión va a ser histórica”, vaticinó. ℗

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