En FIQ se puso en funciones un nuevo equipamiento de Análisis Elemental

Se trata de un instrumento de análisis elemental conocido como CHONS, que puede analizar carbono, hidrógeno, oxígeno, nitrógeno y azufre en muestras de diferentes tamaños. Se compró en el marco del Plan de Mejoras de la UNL y costó 230 mil dólares.

La Universidad Nacional del Litoral (UNL) puso en funciones un equipo de análisis elemental adquirido a través del Programa de Equipamiento Científico y Apoyo al Cuarto Nivel – Grandes Instrumentos (PECAP-GI), que permitirá potenciar la capacidad analítica de una gran diversidad de grupos de investigación y brindar servicios a una gran variedad de instituciones y empresas del país.

Este instrumental es único en su tipo en Argentina, fue importado de Alemania y costó 232 mil dólares, alrededor de 4 millones de pesos hoy, que fueron financiados de manera conjunta entre la UNL y el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación en el marco del Plan de Mejoras de la función I+D que lleva adelante la UNL.

Conocido como CHONS por las siglas de carbono (C), hidrógeno (H), oxígeno (O), nitrógeno (N), y azufre (S), los cinco elementos que se pueden detectar, el equipo está compuesto por tres módulos en los cuales se analizan muestras orgánicas e inorgánicas de diferentes tamaños y composición. “El equipo puede cubrir un espectro muy amplio de necesidades y se pueden medir todo tipo de matrices como aceros, suelos, agua, combustibles”, destacó el líder del proyecto Carlos Querini, investigador del Instituto de Investigaciones en Catálisis y Petroquímica “Ing. José Miguel Parera” (INCAPE) de doble dependencia UNL-CONICET, y docente de la Facultad de Ingeniería Química (FIQ). “Las determinaciones que hace el equipo no se pueden hacer de otra manera y se usan en la mayoría de las investigaciones, por eso el apoyo que tuvo dentro de la universidad fue muy amplio”.

Querini dijo además que con la compra de este instrumental la UNL da respuesta a una demanda del sector social. “Habíamos tenido muchas demandas de servicios que involucraban este tipo de análisis, pero no podíamos darla porque no teníamos los equipos. La UNL es el único lugar del país que tiene todos los equipos funcionado en conjunto, lo que brinda una potencia analítica muy fuerte”, agregó.

El cierre de un gran proyecto

Con la puesta en funciones del CHONS en instalaciones de la FIQ, la UNL completa un proyecto que permitió la adquisición de dos grandes equipos que benefician a toda la comunidad universitaria y al medio local. “Es una gran satisfacción este paso porque estamos cerrando formalmente el Plan de Mejoras de la Investigación en la Universidad”, dijo Erica Hynes, secretaria de Ciencia y Técnica de la UNL. “Fue un proceso que nos acompañó la gestión pasada y parte de esta, con etapas de autoevaluación, de evaluación externa y finalmente la concreción de estos logros que no marcan un fin sino un hito más en el camino y un paso más que se da para seguir mejorando la I+D en la Universidad”.

Hynes remarcó el proceso que permitió la compra del CHONS y previamente de otro equipo denominado MALDI-TOFMALDI-TOF, que requirió el armado de grandes proyectos entre todas las facultades y los grupos de investigación de la UNL. “Hace tres años la Universidad tenía la alternativa de dividir los fondos nacionales entre las facultades para que cada una compre equipos de mediano o pequeño porte, o armar un concurso para seleccionar el equipo a comprar y que nos deje además un orden de importancia de las necesidades de equipamiento. Sucedió lo segundo, una muestra de madurez institucional, y gracias a esa decisión que no fue sencilla hoy contamos con dos grandes equipos”, agregó.

Eduardo Charreau, ex presidente del CONICET, estuvo en la puesta en funcionamiento del equipo, y pudo recorrer las instalaciones en la FIQ. “Me voy muy impresionando por la opción que tuvo la UNL de adquirir este equipamiento porque no sólo sirve a los intereses de la Universidad sino del país. Es el único equipamiento completo que existe con lo cual las prestaciones son innumerables”, remarcó.

En el mismo sentido se pronunció Enrique Mammarella, decano de FIQ, quien destacó el lugar relevante que va a tener la Universidad con la posibilidad de dar este servicio a los investigadores y a terceros. “Este equipo es único en la Argentina, así que sin dudas para la universidad es una herramienta muy importante, creo que nos va a dar un vuelo muy importante”, dijo. “Nos da una responsabilidad también porque al ser una actividad pionera debemos poder administrarla y ponerla a disposición para que se pueda usar”.

Con respecto a la gestión de estos equipos de alta complejidad, la UNL tiene un plan interno que incluye el uso del CHONS y del MALDI-TOF que prevé la conformación de un equipo técnico responsable de la operación, tanto en lo que respecta al funcionamiento en sí como a la ejecución de planes de investigación y de servicios. En el caso del analizador elemental, el equipo está dirigido por Querini y los coordinadores son María Laura Pisarello y Rafael García, todos docentes-investigadores de FIQ.

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