De acuerdo con Arturo Vilas, gerente general de Miramar Hydrocarbons

“El shale argentino ofrece menos riesgo financiero que los desarrollos convencionales”

La Argentina no registra ninguna de las condiciones negativas que limitaron el desarrollo de los hidrocarburos no convencionales en otras partes del mundo, según la visión del gerente general de Miramar Hydrocarbons, Arturo Vilas, quien destacó los avances alcanzados desde 2011 hasta hoy para favorecer la expansión del negocio.

Edición impresa № 320| Mayo 2016

En el transcurso de los últimos cinco años, desde que un relevamiento sobre el potencial del shale a nivel global (que elaboró el Departamento de Energía de Estados Unidos y que pocos especialistas anticiparon) pusiera a la Argentina en la mira del mercado internacional, el país ha dado pasos importantes en función de la puesta en valor de sus cuantiosos recursos no convencionales. Así lo cree Arturo Vilas, gerente general de Miramar Hydrocarbons, empresa canadiense que posee concesiones en la provincia de Río Negro.

“Luego de la nacionalización de la mayoría accionaria de YPF, el Gobierno argentino pudo reactivar esa petrolera y consiguió una serie de acuerdos con varias empresas públicas y privadas, de diversa envergadura y tanto extranjeras como locales”, destacó el directivo durante la apertura de Argentina Shale Gas & Oil Summit (ASGOS) 2016, conferencia que se llevó a cabo el 9 y 10 de mayo en el Hotel Sheraton Libertador.
A su criterio, más allá de que los resultados específicos en el campo no convencional pueden tardar varios años en observarse, lo logrado desde 2011 hasta hoy es realmente significativo de cara al futuro. “Se ha desarrollado cierta infraestructura, se han sentado buenas bases para emprender el crecimiento del rubro y se ha logrado el apoyo de las compañías de servicio, que aportaron mucho know-how proveniente del exterior”, enumeró.
Asimismo, comentó, se modificó favorablemente la política de precios y se discutió mucho sobre la temática desde un punto de vista técnico. “Hoy hay una producción no convencional escasa, pero estabilizada. Y lo más importante es que se redujo sustancialmente el riesgo técnico de inversión para promover el desarrollo de Vaca Muerta, lo cual es muy importante para el país”, indicó.
Según sus palabras, está verificado por los trabajos de campo efectuados que es una de las mejores formaciones de shale, tanto para gas como para petróleo, de todo el mundo. “Incluso posee ventajas técnicas (de espesor, de presión de reservorio, etc.) en relación con un play de reconocido desarrollo, como Eagle Ford”, comparó.

Vilas: “Se ha desarrollado cierta infraestructura, se han sentado buenas bases para emprender el crecimiento del rubro y se ha logrado el apoyo de las compañías de servicio, que han aportado mucho know-how proveniente del exterior”

 

 

Ventajas competitivas

A decir de Vilas, en la Argentina no tiene una gran incidencia todo aquello que trabó el crecimiento del shale en otras partes del planeta. “La topografía de la Patagonia es amable, puede operarse sin problemas y con bajos riesgos. La baja densidad poblacional también ayuda. Y hay una gran disponibilidad de agua, lo cual es clave para posibilitar las multifracturas”, explicó.
Adicionalmente, apuntó, los acuíferos locales presentan más de 1.000 metros de diferencia vertical y hay estratos impermeables que las separan de las formaciones. “Dicho de otro modo, no hay chance de que se produzca una contaminación de napas”, remarcó.
A su entender, también debe resaltarse la experiencia traída por las operadoras y las firmas de servicios. Y además de Vaca Muerta, existen otros plays de interés. “Desde lo financiero, todo cierra”, resumió.
En los últimos seis meses, señaló, al desarrollo alcanzado se sumaron las salidas del cepo cambiario y del default, la gradual reducción de subsidios y controles distorsivos, la mayor confiabilidad de las estadísticas, la mejora en las relaciones internacionales y un alto más grado de independencia en YPF. “Hoy hay, en definitiva, una mayor predictibilidad para planear inversiones”, subrayó.
Actualmente, expresó, el riesgo financiero que ofrece el shale en la Argentina resulta sumamente bajo. “Es, incluso, menor que el de las operaciones convencionales”, puntualizó.

Vilas:“Está verificado por trabajos de campo que Vaca Muerta es una de las mejores formaciones de shale, tanto para gas como para petróleo, de todo el mundo. Incluso posee ventajas técnicas en relación con un play de reconocido desarrollo, como Eagle Ford”

 

Oportunidad histórica

Lo que le falta al mercado local, de acuerdo con Vilas, es un mayor ingreso de capitalistas de riesgo, además de la participación de un mayor número de empresas (sin omitir a las juniors, que son más dinámicas y que en Estados Unidos cumplieron un rol central). “También se requiere un mayor acceso a las bolsas internacionales, un grado de integración regional más alto, mejoras en los temas sindicales y más apoyo de las autoridades”, advirtió.
A la hora de analizar dónde invertir, sostuvo, los financistas ven en Vaca Muerta un monto de inversión alto, una posibilidad concreta de gran producción de hidrocarburos (pero a largo plazo) y un riesgo medible y bajo. “No debe dejarse de lado, claro, que hay shale en otros países de la región (como Brasil, Colombia, México y Venezuela) y otros desarrollos hidrocarburíferos que pueden competir con los hidrocarburos no convencionales (como el PreSal brasileño, las privatizaciones mexicanas o –en el futuro– el crudo pesado venezolano)”, agregó el ejecutivo.
Desde su óptica, el shale ha revolucionado la economía norteamericana. “En 15 años, Estados Unidos pasó de ser un gran importador a un exportador neto de energía y desplazó a Rusia como el primer productor de gas natural en el mundo”, graficó.
El desarrollo estadounidense, detalló, fue impulsado por empresas pequeñas y emprendedoras que recibieron el apoyo de fondos de capitales de riesgo. “Esa revolución es perfectamente replicable en la Argentina si se logran sortear las limitaciones existentes (en materia sindical, de eficiencia de costos, etc.)”, aseveró.
Se trata, en su opinión, de una oportunidad histórica y estratégica que el país no puede dejar pasar. “Para aprovecharla, será necesaria la colaboración de empresarios, trabajadores y gobiernos”, completó. ℗

 

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