El Golfo San Jorge aporta casi la mitad del petróleo que se extrae en el país

 

Según los últimos datos de la Secretaría de Energía

En un contexto signado por la declinación productiva, la región provee un 44,5% del crudo obtenido a nivel nacional, aunque buena parte de él se exporta porque no puede ser procesado en las refinerías locales. La participación de la Cuenca Neuquina -que produce un petróleo de mejor calidad- es menor en casi dos puntos porcentuales, mientras que la Cuyana y la Austral colaboran con poco más de un 5% del total cada una.

En el peor año para la producción petrolera argentina desde 1946, la Cuenca del Golfo San Jorge resistió los coletazos de diversos conflictos gremiales y mantuvo su liderazgo a nivel regional al aportar cerca de la mitad del crudo que se extrae en todo el país. En base al último informe anual de la Secretaría de Energía, durante 2011 la región cuyas aguas y costas comparten Chubut y Santa Cruz produjo 14,78 millones de metros cúbicos (m³); es decir, un 44,5% de los 33,21 millones de m³ obtenidos a lo largo y ancho de la Argentina.

Durante 2010, en tanto, la producción del Golfo San Jorge había sido de 15,87 millones de m³; es decir, un 44,87% de los 35,36 millones de m³ extraídos.

El segundo lugar le correspondió a la Cuenca Neuquina, ex número uno en el ranking, que en 2011 obtuvo unos 14,21 millones de m³ (un 42,77% del total nacional).

La temporada anterior, su producción petrolera había sido de 15,04 millones de m³ (42,53%). Vale aclarar, por cierto, que el crudo neuquino es el más usado a nivel interno y posee una mejor calidad que el del Golfo, que en buena proporción debe exportarse (ya que el excedente de crudo Escalante no puede ser procesado en las refinerías locales).

En un tercer escalón se posicionó la Cuenca Cuyana, con 1,87 millones de m³ producidos y una participación de un 5,63 por ciento. Le siguieron la Cuenca Austral (1,73 millones de m³ -5,2%-) y la del NOA (630.000 m³ -1,9%-), en ese orden.

La elevada incidencia de los paros registrados en el Golfo San Jorge, sobre todo en Santa Cruz, repercutió más fuerte en el ámbito gasífero, donde debió conformarse con ocupar el cuarto puesto productivo. La región produjo unos 4.878 millones de m³ y aportó un 10,5% del total, que superó los 46.312 millones de m³.

Se colocó, así, detrás de la Cuenca Neuquina (con más de 25.155 millones de m³; o sea, un 54,4% del fluido local), la Austral (10.818 millones de m³ -23,4%-) y la del NOA (casi 5.400 millones de m³ -11,6%-). Por último se ubicó la Cuenca Cuyana, que alcanzó los 61 millones de m³ de gas natural (0,1%).

Desafíos por delante

Según el ministro chubutense de Hidrocarburos, Ezequiel Cufré, a pesar del innegable declive experimentado en los últimos tiempos la cuenca seguirá siendo la número uno en materia de producción petrolera y captando la atención de las grandes firmas de la industria de Oil & Gas. “En el caso particular de Chubut, somos la principal productora de hidrocarburos y la provincia con mayor cantidad de reservas en el país. No es casual que todas las empresas que son operadoras siempre nos demuestren y planteen concretamente su interés por contribuir con el desarrollo del sector”, manifestó en diálogo con este medio.

Más allá de la polémica con YPF, el funcionario sostuvo que varias de las áreas que hoy están inactivas podrían retomar su operatividad muy pronto. “En las reuniones que mantuvimos hasta el momento con las demás operadoras todas ellas manifestaron una predisposición positiva para seguir invirtiendo en nuestro suelo”, añadió.

Otro duro escollo que deberá sortear la industria petrolera de la región para mantener su liderazgo a nivel nacional estriba en reducir la elevada conflictividad gremial. En ese sentido, el secretario gremial del Sindicato de Petroleros Privados de la provincia, Ángel Capurro, expresó que los trabajadores continuarán en estado de “alerta y movilización” hasta que se cumplan los acuerdos sellados en 2011. “Seguimos complicados con la falta de pago del 23% que acordamos el año pasado y también hay casos de falta de pago de salarios. Además, en la cuenca hay varias operaciones en stand by, lo que para nosotros significa tener trabajadores desocupados”, resumió.

Industria centenaria

Con más de un siglo de explotación petrolera sobre sus espaldas, la Cuenca del Golfo San Jorge es una amplia región ubicada en la Patagonia central, frente al mar Argentino, más precisamente entre los paralelos de 43 y 47 grados latitud sur. Comprende la zona meridional de la provincia del Chubut, la parte norte de Santa Cruz y gran parte de la plataforma continental argentina en el Golfo San Jorge. En suma, abarca áreas ubicadas dentro del actual continente (65%), pero también otras situadas en la plataforma continental (35%).

Tiene una forma bastante irregular, ya que presenta una mayor elongación en la dirección este-oeste. Mientras que hacia el norte sobrepasa el curso medio del río Chubut, por el sur se extiende más allá del río Deseado, hacia el este llega hasta el alto de basamento oriental -ya fuera de las aguas del engolfamiento- y hacia el oeste llega hasta la Cordillera de los Andes.

Geológicamente se conformó por la alternancia de períodos de regresión marina con sedimentación continental e ingreso y sedimentación marina. Este proceso, durante millones de años, generó depósitos subterráneos de hidrocarburos fósiles. Mientras que la producción gasífera de la cuenca es enviada al Gran Buenos Aires mediante gasoductos, la petrolera se transporta principalmente por buques tanques.

Su superficie total se estima en unos 200.000 kilómetros cuadrados (km²), de los cuales alrededor de 70.000 km² (es decir, un 35%) tienen interés petrolero. Sus dos principales ciudades son Comodoro Rivadavia (en Chubut) y Caleta Olivia (en Santa Cruz).

Cuencas vírgenes

Muy cerca de la emblemática Cuenca del Golfo San Jorge existen cuatro cuencas que hasta el momento no son productivas, pero con rasgos razonablemente prospectivos, que el día de mañana podrían contribuir con el mejoramiento de la producción hidrocarburífera nacional.

De acuerdo con Gualter Chebli, presidente de la consultora Phoenix Oil & Gas, la Cuenca del Ñirihuau, que se extiende desde Bariloche hasta Esquel, es una de las más complicadas desde el punto de vista operacional. “Con cerca de 50 pozos y poco más de 780 km de sísmica registrados evidentemente alberga un sistema petrolero de baja eficiencia. No habría que descartar novedades auspiciosas, pero harán faltan más inversiones”, aseguró el experto.

Un solo pozo, cerca de la costa, se perforó en la Cuenca de la Península de Valdés, en Chubut. “En base a los 160 km relevados en líneas sísmicas puede decirse que no existe un sistema petrolero”, indicó.

La Cuenca de Cañadón Asfalto es, según sus palabras, una subcuenca del Golfo San Jorge. “Allí YPF perforó dos pozos y registró poco más de 2.000 km de sísmica. Se trata de un sistema ineficiente, aunque se hallaron geodas con petróleo fresco en su interior”, detalló.

Más al sur, en la Cuenca de El Tranquilo, se realizó un solo pozo de 2.000 metros. “Hay estudios sísmicos por 1.100 km. Y no se detectó un sistema petrolero”, completó.℗

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