Sus características lo hacen cada vez más requerido

El GNL, un combustible indispensable para la región

El gas licuado apareció como una solución temporal en la región hace 15 años. Hoy es necesario para sostener la matriz energética de la Argentina y Brasil y la fuente exportadora para Uruguay. La caída en los precios del crudo bajó su cotización e hizo más fácil su utilidad en la industria.

Edición impresa Nro. 316 | Diciembre 2016

 El Gas Natural Licuado (LNG, según su abreviación en inglés) se convirtió en los últimos años en la estrella de los combustibles fósiles. Es al menos el decir del grupo Argus, tras una presentación de sus estadísticas en el Hotel Hilton. “El LNG se transporta en forma líquida y es la mejor alternativa para monetizar reservas en sitios apartados, donde no es económico llevar el gas al mercado directamente, ya sea por gasoducto o por generación de electricidad”, afirma Patricia Garip, directora del grupo en análisis energético para América Latina.
En el aspecto ambiental, su uso también es conveniente. Los derrames del producto se disipan en el aire y no contaminan el suelo ni el agua. Como combustible vehicular, reduce las emisiones de óxidos de nitrógeno en un 70% y no produce compuestos de azufre ni partículas. Para la generación eléctrica, en tanto, las emisiones de dióxido de azufre prácticamente quedan eliminadas y las de dióxido de carbono se reducen en un 40%. “Ante la demora en la explosión de los alternativos, se convirtió en la opción más rentable”, asegura Garip.
Presente en Sudamérica desde 1999, el escenario que se plantea con el LNG es el siguiente: a pesar de contar con importantes reservas de gas, la exploración no es suficiente para satisfacer la demanda, por lo que el traslado por barco es fundamental. “Existen tres plantas de regasificación en México y Brasil, dos en la Argentina y Chile, una planta de licuefacción en Perú y proyectos de nuevas construcciones y ampliaciones, por lo que éste podría ser el futuro. Sin embargo, el constante despacho de la Argentina y Brasil, en particular, deriva en grandes importaciones”, revela la especialista.
Según los estudios presentados por la agencia, el país dirigido por Dilma Rousseff sufrió embates políticos, económicos y ambientales que conllevaron un despacho térmico con represas hidroeléctricas en los niveles más bajos de su historia. “Aunque tengan grandes reservas de gas e interpreten el recurso como una medida temporal, las inversiones de Petrobras cayeron no sólo por la crisis en los precios del curdo sino por la corrupción interna en la empresa y muchas de sus centrales funcionan con GNL importado, por lo que su matriz energética ya depende del recurso”, apunta.
La Argentina atraviesa una situación similar. Si bien en 2009 advertía la llegada del GNL como temporal y de contingencia y contiene importantes reservas en Vaca Muerta, el Gobierno saliente de Cristina Kirchner lo incluyó como parte importante de su plan de importaciones durante seis años. Se estima que ante otro año con bajos de precios de crudo, el nuevo Ministerio de Energía continuaría con la tendencia en 2016, ya que le permite hacerlo a bajos costos por barco y regasificarlo en la planta de Bahía Blanca.
Desde 2014 hay más oferta que demanda del producto a nivel mundial, por lo que los números de Argus prevén que se intensificará a lo largo de este año, gran noticia para importadores como la Argentina. “Junto a Japón lideran la compra de nuevos cargamentos provenientes de Asia, Nigeria y Australia, pero un indicador emergente en el primer trimestre del año es España, que bajó a la mitad (de ocho a cuatro) la venta de sus cargamentos hacia China en relación con el mismo período de 2014. Los costos del flete de la cuenca del Atlántico hacia la del Pacífico no justifican la operación debido a la diferencia de precios”, explica Garip.

El resto, beneficiado

La ecuación inversa se produce con Uruguay, Chile y Perú. El país oriental se posiciona como un Hub (concentrador de precios) para el Cono Sur, ya que no cuenta con demanda interna, a entender de la especialista. “Con la construcción de su nueva terminal de GNL Del Plata en Montevideo, buscará exportar el excedente hacia Brasil y la Argentina, este último a través de la reversión el gasoducto Cruz del Sur”, resalta.
También se esperan dos nuevas terminales en Chile: una al norte, que dependerá de la actividad minera, y otra en Concepción, la tercera ubicada en el sur del país, que funcionaría a 600 megawatts en 2019. “Debido a la demanda le gana a una segunda ampliación en Quintero, que produce de 15 millones de metros cúbicos (Mm³) al año”, agrega Garip.
Perú es el único exportador del producto en Sudamérica, con una terminal de cuatro millones de toneladas por año. Un 70% de su producción recae en México y lo hará hasta por lo menos 2026, según el contrato firmado entre ambos países. Según las estadísticas de la empresa, sus proyecciones están en el sur, donde tiene un gasoducto en construcción.
En esa dirección se dirige Venezuela, que finalizará su primer proyecto industrial en una década al producir a partir de julio gas off shore, tras una inversión de u$s 5.000 millones. “El objetivo será atender la demanda interna, sumado al proveniente desde Colombia, en particular para generación eléctrica”, señala la especialista.
“Con el crecimiento del mercado spot (transacciones de activos de forma inmediata) de un 10% en cinco años (alcanzó un 30%) a través de grandes expansiones en Asia, se están creando las bases para poder indexar al GNL como un commodity normal. Este desequilibrio impacta de manera directa en los precios, que comienzan a manejarse con sus propios fundamentos”, enfatiza Garip.
Asimismo, Estados Unidos mostró un cambio estructural tras pasar de ser importador a exportador, y propondrá un FOB (compra-venta) más alto para comercializar el GNL.
Una última situación hace inminente la independencia comercial del recurso: existe un excedente europeo que se destina al Reino Unido, donde hay un Hub importante. Por esta razón, hay un nuevo precio piso del gas licuado en la cuenca del Atlántico. Si Asia se va a abastecer del auge que presenta Australia en el rubro, se separarán los mercados. “Se crearon precedentes importantes en la manera en que se venderá el producto que no pueden pasar desapercibidos”, concluye Garip.℗

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