Busca reemplazar el costo que genera la energía térmica

Con una inversión de u$S 150 millones, YPF comienza a apostar por las energías renovables

La principal petrolera del país se encuentra en la construcción de un proyecto eólico propio en Comodoro Rivadavia para incorporar 100 megawatts a la red y prevé abastecer su demanda total de energía eléctrica con fuentes renovables. Las nuevas reglas y recursos que propone el país la impulsan a que tome esa dirección.

Edición impresa № 325 | Noviembre 2016

Desde un concepto básico y casi prehistórico, las compañías petroleras enfocaron sus actividades y recursos en extraer petróleo del suelo. El paso del tiempo llevó a que, por distintas razones, ese servicio se expandiera y éstas se convirtieran en productoras de energía, pero quizás nunca se pensó que YPF, la principal operadora de la Argentina, comenzara en septiembre con la construcción de su primer proyecto enfocado en producir energías renovables.
Sucede que la operadora con mayoría accionaria del Estado centra parte de sus costos en la generación de energía eléctrica, fundamental para el desarrollo de hidrocarburos. “No somos una empresa petrolera sino de energía. Para nosotros la energía eléctrica es única, no es ni renovable ni térmica. Desde la extracción hasta la distribución la utilizamos”, comenta Martín Mandarano, gerente general de la petrolera en Energía Eléctrica.
En ese sentido, el nuevo marco que aporta la implementación de energía limpia y su cantidad de recursos probados en el país surgen como clave para que la compañía nacional desemboque en el segmento. “Representa una fuente de energía segura, que no produce emisiones a la atmósfera ni genera residuos y a la vez permite ahorrar combustibles y reducir costos, contribuyendo con la diversificación de la matriz energética y la mitigación del cambio climático”, señala Mandarano.
Desde la sinergia que implementó en 2013 con su par Pluspetrol, YPF avanzó en el negocio eléctrico, que hoy le proporciona 2.400 megawatts en generación de energía en la red entre proyectos y operación. Con base en Tucumán, desarrolló las operaciones que posee en Dock Sud, las centrales de upstream y los nuevos emprendimientos en construcción, que equivalen a u$s 600 millones.
En Loma Campana, corazón de Vaca Muerta, se encuentra en ejecución la mayor aspiración del área para la operadora: una moto generación distribuida para el upstream dirigida al abastecimiento de sus nodos, en los cuales no hay red eléctrica. “Ya producimos en escalas grandes y distribuidas. Esto le sirve de mucho para ganar eficiencia y bajar costos”, destaca el directivo.
Otros dos proyectos eléctricos forman parte del área que maneja Mandarano. En el mismo sitio, a partir de la resolución 21 y a través de una sociedad con General Electric, construye otros 110 megawatts adicionales en el yacimiento neuquino con una melliza de un upgrade de potencia; y en el mismo complejo de Tucumán lanzó un proyecto que prevé la instalación de 270 megawatts de una turbina de gas.

Apuesta conveniente

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Manadarano: “Las energías renovables muestran un crecimiento exponencial como una fuente alternativa de abastecimiento rentable. En comparación con el resto, su rápida inserción en la matriz y su competitividad hacen que cambiemos la forma de hacer negocios”

Desde la visión de YPF, las energías renovables se muestran como una apuesta conveniente para ganar rentabilidad en un mercado en recesión debido a la crisis de precios que enfrenta el petróleo hace dos años.
En la misma versión pero con un final más feliz, los precios de las fuentes limpias cayeron de forma abrupta y posibilitan aún más su desarrollo, sobre todo al tener en cuenta que el segmento no alcanzó su madurez definitiva y la tendencia seguirá a la baja. “Por más que se dé un ajuste en el cuadro final de precios, las renovables costarán alrededor de u$s 40,
mientras que la energía térmica vale u$s 90”, explica Mandarano.
La simplicidad de los proyectos también genera atención para el rubro petrolero. “Dentro de los hidrocarburos entendemos el gas natural como el más limpio y como un puente hacia las renovables, además de ser el más preponderante. Cuando visitamos un parque solar, no queremos volver a una central térmica”, relata.
Sin embargo, un punto importante a considerar en el desarrollo de las renovables es el transporte eléctrico. Para los grandes parques eólicos o solares, se requeriría un importante desarrollo de infraestructura, más teniendo en cuenta lo largo y ancho del país para compartir flujos de potencia. “Vemos que es necesario realizar ampliaciones de transporte muy fuertes para llevar la energía a los puntos de demanda. Por caso, los recursos del viento están muy alejados y en los solares hay menos red eléctrica para inyectar potencia importante. La energía debe volver a ser distribuida”, asegura el directivo.
Respaldar la potencia renovable con generación firme será otro punto fundamental para el accionar productivo del segmento. “La demanda consume cuando quiere, no cuando está el recurso. Quizás sirva ir a una licitación como hace Chile y generar un bloque independiente de la preponderancia de renovable o térmica. Ambas se complementan en ese sentido”, argumenta.
Es por eso que con una inversión estimada de u$s 150 millones, la petrolera desarrolla desde septiembre el primer proyecto en su historia en energías renovables y procura incorporar 100 megawatts a través de un factor de capacidad de 59% en el yacimiento de Manantiales Behr, en Chubut.
Si bien participó en una parte de RenovAr, para la operadora no era un condicionante ganar en los pliegos debido a que el desarrollo es 100% propio, desde la ingeniería, licitaciones y adjudicaciones hasta la instalación de las torres de medición. “Ya está vendido en un 50% en el privado y estamos saliendo a buscar el resto de clientes industriales, algo parecido a lo que realiza Genneia. Este nodo se conecta a las centrales y mejora la condición operativa al upstream en Comodoro Rivadavia, por lo que no sólo le sirve a YPF sino que mejora la calidad de servicio de la ciudad”, precisa el ejecutivo.
En concreto, el proyecto consta de 30 aerogeneradores y una línea de 132 kilowatts (Kw) de 20 kilómetros. Tiene dos subestaciones: una en el parque y otra en la interconexión. Entrará en la primera etapa de producción entre octubre y diciembre del año próximo, y la segunda entre mayo y junio de 2018, con 16 personas operando en el área. “Nuestra idea para el parque es completar la generación con la industria, con contratos de cinco a 20 años, con precios y penalidades que conversaremos y haremos cumplir”.
Ésta no será la única apuesta de la operadora en el segmento, ya que tiene planeados otros proyectos en energía eólica y solar para suplir los 500 megawatts que consume de la red, situación que deja en claro sus intenciones a futuro. “Las energías renovables muestran un crecimiento exponencial como una fuente alternativa de abastecimiento rentable. En comparación con el resto, su rápida inserción en la matriz y su competitividad hacen que cambiemos la forma de hacer negocios”, concluye Mandarano. ©

 

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