Bolivia realizará exploraciones en áreas protegidas

Así lo anunció el vicepresidente Álvaro García Linera

Distintas zonas con potencial hidrocarburífero del territorio boliviano fueron designadas, en tiempos pasados, como parques protegidos. Para el vicepresidente Álvaro García Linera, esas designaciones no estuvieron motivadas por fines ecológicos, sino por la intención de conservar los reservorios intactos para las potencias consumidoras. “Vamos a buscar y aprovechar esos recursos”, anticipó.

El Estado Plurinacional de Bolivia está a punto de emprender una batalla, en el campo del Oil & Gas, que no estará exenta de críticas y controversias, y que seguramente marcará un precedente a nivel regional. El país gobernado por Evo Morales tiene previsto permitir la exploración hidrocarburífera en distintas áreas protegidas. Así lo anunció el vicepresidente Álvaro García Linera, durante su disertación de apertura del III Congreso Internacional “YPFB Gas & Petroleo” 2013, llevado a cabo entre los días 23 y 24 de mayo, en Santa Cruz de la Sierra.
“Estamos partidos a la mitad por una falla geológica que en Venezuela y Ecuador ha dado lugar a los principales reservorios petroleros del continente. Una buena parte de esa franja ha sido conocida, en nuestra nación, por ingenieros extranjeros hace más de 30 años. No casualmente en tiempos neoliberales se han ido declarando parques a lo largo y ancho de ella para que no la exploremos”, aseguró.
Según sus palabras, no lo hicieron para cuidar la naturaleza, sino para mantener estratégicamente intactos los reservorios, en previsión de futuras necesidades de las grandes potencias consumidoras de energía. “Está bien que tengamos parques y somos un país profundamente respetuoso de la madre tierra, pero eso no significa que nos quedaremos viviendo como hace 400 años para que vengan otros a explotar las riquezas que aún no hemos aprovechado”, manifestó.
En ese sentido, aseveró que el Estado invertirá la cantidad de dinero que sea necesaria para garantizar el cuidado ambiental en dichas áreas, pero no dejará de estudiarlas. “Habrá que tener una mirada muy patriota sobre la utilización de esos recursos”, añadió.

Explorar e industrializar

Según los datos que maneja la estatal YPFB, un 49% de todo el territorio boliviano (es decir, unos 536.000 kilómetros cuadrados –km²–) tiene potencial hidrocarburífero. “De ese 49%, sólo hemos explorado parcialmente entre un 35% y un 39%. Dicho de otro modo, aún hay un amplio margen territorial por explorar”, señaló García Linera.
A su entender, Bolivia ya no se encuentra en la etapa de soñar o de proyectar para las generaciones posteriores. “Hoy haremos todo lo que esté a nuestro alcance como Estado para explorar e industrializar nuestros recursos con un profundo componente soberano. Ésa es la prioridad nacional para superar la pobreza y generar las vanguardias científico-tecnológicas y la masa crítica pensante que nos convertirán en una potencia continental durante las próximas décadas. Seremos una potencia económica, social, cultural y política”, pronosticó.
En su opinión, el atraso es muy grande. “Para mañana es la industrialización, pero para ayer es la exploración. Hay que destrabar los obstáculos que nos impiden avanzar en esa dirección”, sostuvo.
A decir del vicepresidente, no importará cuáles sean los esfuerzos necesarios para levantar la nación. “Tenemos la obligación de triplicar nuestro PBI en los próximos 10 años. Así nos convertiremos en un lugar de encuentro de las economías regionales de mayor crecimiento del mundo: Asia y Latinoamérica. Construiremos un poderío económico con nuestros recursos naturales, nuestros jóvenes, nuestros intelectuales, nuestros movimientos sociales y nuestro presidente”, manifestó.

Pack de incentivos

García Linera afirmó que en los últimos años Bolivia ha ampliado su actividad exploratoria, logrando elevar las reservas probadas desde los 9 hasta los 11 trillones de pies cúbicos (TCF). “Pero aún es insuficiente. Sabemos que tenemos muchísimas más reservas y lo sabe también la industria. Estamos estratégicamente ubicados en una formación geológica que ha generado amplios reservorios de gas y petróleo. No sólo somos un país gasífero, también somos un país petrolero. La riqueza está bajo nuestra tierra. Esta generación la va a encontrar y la va a utilizar en beneficio de todos los bolivianos”, proyectó.
Con ese fin, ponderó la importancia de YPFB como brazo operativo y del conjunto de las empresas locales y extranjeras que se adapten a las reglas y necesidades nacionales. “En los últimos siete años hemos captado una inversión de u$s 5.235 millones en toda el área hidrocarburífera. De esa cifra, unos u$s 1.076 millones (o sea, una quinta parte) tuvo como destino la exploración. Es poco, por lo que vamos a acelerar la búsqueda de gas y petróleo”, precisó.
De hecho, admitió que ya se han registrado reuniones al respecto con las empresas operadoras y de servicios. “Hemos definido un conjunto de incentivos muy importantes que se darán a conocer en los siguientes días, con la sanción del decreto respectivo. Son incentivos que seguramente serán muy bien recibidos por el conjunto de las compañías con interés y voluntad de trabajar en Bolivia”, adelantó.

Medio siglo por delante

De acuerdo con García Linera, hace más de 140 años Karl Marx ideó una frase que por estos días resulta muy pertinente: ninguna sociedad se plantea retos y metas sin que se hayan dado las condiciones objetivas para su realización. “Los horizontes que tiene una generación, las tareas y los proyectos de pequeño o gran alcance que se plantea se sustentan en las condiciones que esa sociedad materialmente ha creado o está en posibilidades de crear. Durante mucho tiempo el horizonte, los objetivos que nos planteábamos como sociedad en Bolivia eran de corto alcance, no trascendían ni una década. Eso era así porque las condiciones objetivas en las que nos desenvolvíamos, en los ámbitos político, económico y social, no permitían ver más allá de lo inmediato. Hoy las cosas han cambiado de manera notable: estamos viviendo una situación tal, que las nuevas generaciones pueden plantearse un horizonte de visibilidad de mayor alcance”, argumentó.
A su criterio, las generaciones bolivianas del siglo XXI tienen una serie de objetivos con medio siglo por delante. “Esto es posible por las circunstancias excepcionales que atraviesa Bolivia, en particular, y la región, en general. En lo político, por caso, tenemos un régimen de estabilidad. La democracia es sólida y madura, es previsible nuestro porvenir institucional. Hay cohesión social y tenemos la reducción de la pobreza más acelerada del continente. Falta mucho, pero es posible pensar que antes del Bicentenario podremos colocarnos a la altura del resto de los países de la región”, apuntó.
Por supuesto, reconoció que también hay conflictos, los cuales forman parte de lo que se da en las sociedades modernas en momentos de mayor expansión económica. “Así sucedió en Asia con el crecimiento de Corea y Japón o en Europa en los años 70. Todo proceso de expansión económica tiene un correlato de conflictividades en la distribución del nuevo excedente, de la nueva riqueza. Bolivia no es ni será la excepción. Pero es una conflictividad regulable, administrable e incluso necesaria”, completó. ℗

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