De acuerdo con el secretario general del WEC, Cristoph Frei

“La Argentina está en una posición única para aprovechar oportunidades energéticas”

El Consejo Mundial de la Energía ubica al país en un lugar de privilegio a la hora de sortear los grandes desafíos que en los próximos años afrontará la humanidad. Según su secretario general, Cristoph Frei, será menester gestionar el gran potencial de recursos disponible para garantizar la seguridad, equidad y sostenibilidad del suministro.

Edición impresa № 322| Julio - Agosto 2016

El año pasado fue muy importante para la industria energética y para el cuidado del medio ambiente. Así lo cree Cristoph Frei, quien se desempeña como secretario general del Consejo Mundial de la Energía (WEC, por sus siglas en inglés) desde abril de 2009. “Por primera vez en la historia se alcanzó un acuerdo de sustentabilidad energética y lucha contra el cambio climático de alcance global”, enfatizó el directivo, que fue invitado a participar del Día Nacional de la Energía, encuentro organizado por el Comité Argentino del Congreso Mundial de la Energía (CACME) y celebrado el 14 de julio en el Centro Argentino de Ingenieros (CAI).

A su criterio, en estos momentos el planeta está viviendo una triple transición. “Este fenómeno está signado por tres drivers fundamentales: la necesidad de descarbonizar las economías a través de nuevas tecnologías, el requerimiento de un diseño de mercado con menores costos marginales y el reto de promover la descentralización de los sistemas, todo enmarcado en el proceso de digitalización vigente a escala global”, puntualizó.
Este escenario, apuntó, abre un nuevo campo de oportunidades de innovación para países como la Argentina. “Hay una serie de asignaturas pendientes que, en diferente medida, afectan a todas las naciones. Se trata de problemáticas esencialmente vinculadas con el suministro eléctrico, el ambiente de negocios, la recesión global y los precios de los commodities, entre otros factores que siembran incertidumbre entre los líderes del sector energético. Algunos les provocan insomnio por la noche, mientras que otros los mantienen ocupados durante el día”, señaló.
En su opinión, resulta interesante que las crisis financieras de los últimos tiempos no hayan restado protagonismo en la agenda mundial a dos temáticas del ámbito de la energía que tienen mucho para aportar en beneficio del planeta: las fuentes renovables y la eficiencia energética. “Asimismo, ganaron terreno en la consideración general los hidrocarburos no convencionales y el gas natural licuado (LNG, por sus siglas en inglés)”, agregó.

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Frei: “El planeta está viviendo una triple transición que tiene que ver con la necesidad de descarbonizar las economías a través de nuevas tecnologías, el requerimiento de un diseño de mercado con menores costos marginales y el reto de promover la descentralización de los sistemas”

 

 

Distintas prioridades

En cuanto al contexto nuclear, Frei comentó que el panorama mundial ha cambiado mucho desde el accidente de Fukushima, en Japón. “Los inversores tradicionales vienen sufriendo graves problemas financieros y hay una incertidumbre masiva desde el punto de vista normativo en varios mercados. En el segmento hoy no importa tanto si las centrales son de tercera o cuarta generación, sino que el foco está puesto en la sostenibilidad del ciclo del combustible”, advirtió.
Según sus palabras, el peligro latente de ciberataques, los cada vez más recurrentes fenómenos climáticos extremos (huracanes, terremotos, maremotos, etc.) y el siempre crítico nexo entre suministro energético e hídrico son amenazas que preocupan en distinta proporción de país a país.
“Los subsidios en la energía son una problemática propia de la agenda temática argentina, que también incluye las políticas cambiarias, el mercado de capitales y las energías renovables entre sus obsesiones. La corrupción, la eficiencia energética y los hidrocarburos no convencionales son otros grandes focos de atención a nivel local”, enumeró.
La energía, indicó, es el segundo sector industrial que más agua demanda, sólo superado por la agricultura. “Un 98% del suministro energético global depende en alguna medida de la disponibilidad de agua. Pero esta preocupación no parece ser tan grande en la Argentina (que cuenta con recursos hídricos de sobra) como sí lo es en muchos otros mercados (entre ellos, el de China). Se trata de un desafío que involucra decisiones políticas, financieras y tecnológicas muy importantes”, destacó.
En esa dirección, citó el caso modelo de Uruguay. “Dicho país pasó de ser muy dependiente de las importaciones energéticas a prácticamente autoabastecerse sobre la base del aprovechamiento de sus recursos hídricos y eólicos”, remarcó.

Potencial local

Para mantener en balance el denominado “Trilema Enegético” –que tiene que ver con la seguridad, la equidad y la sostenibilidad del suministro de la energía–, Frei hizo hincapié en la necesaria existencia de estabilidad política y previsibilidad normativa. “Descuidar uno de los tres componentes del Trilema podría ser dramático”, manifestó.
La población mundial, precisó, se ha duplicado desde 1970. “En los próximos 45 años, en tanto, crecerá a una tasa de un 40%. El crecimiento económico, por su parte, se incrementará lentamente, pero casi dos veces más que la fuerza laboral. El escenario que se viene, en definitiva, es muy desafiante”, proyectó.
Para cumplir con las metas de reducción de emisiones nocivas, afirmó, será imperioso seguir una serie de pasos o claves de éxito. “De las grandes plantas y el upstream hay que pasar a las pequeñas plantas y una mayor tecnología; de lo centralizado y monocultural, a la descentralización y las soluciones locales; de los retornos de largo plazo, al repago rápido; de la excelencia operacional, a la brillantez en el servicio; del mercado tradicional, a uno de nuevo diseño; y de los inversores pasivos a los activos, entre otros virajes”, aseguró.
Ante este panorama, expresó, la Argentina posee un potencial de recursos asombroso, tanto en materia de hidrocarburos no convencionales como de fuentes renovables. “Está en una posición única para aprovechar las oportunidades energéticas venideras. Pero también deberá mejorar en ciertos aspectos, como en su integración con el mercado brasileño”, completó. ©

 

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