Según el director ejecutivo de la EBY, Humberto Schiavoni

“Ampliamos la potencia de Yacyretá y readecuamos la organización de la EBY”

A lo largo de 2016, la Entidad Binacional Yacyretá cumplió una serie de metas que le permiten avizorar el futuro con optimismo. A decir de su director ejecutivo, Humberto Schiavoni, la rehabilitación de turbinas, la adquisición de nuevo equipamiento y la reestructuración de la organización figuran entre los principales logros del año.

Una vez terminada la ampliación definitiva del embalse a su cota final en 2011, la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) tenía como principal objetivo de sus inversiones la realización de determinadas acciones vinculadas con dicho proceso. Así lo asegura Humberto Schiavoni, director ejecutivo del organismo.
“A pesar de que ya habían transcurrido más de cuatro años del citado hito, esta temporada decidimos diseñar nuevos lineamientos para encuadrar los pasos a seguir”, explica en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energía.
En primer término, apunta, era menester mantener y ampliar la potencia instalada para obtener más generación. “Es por ello que se determinó continuar con las tareas de rehabilitación de las turbinas, específicamente en las partes fijas y los anillos de descarga. Se definió, además, que las turbinas dañadas en el sistema Kaplan operasen como hélices y que a las restantes se les bajase su potencia a 135 megawatts (Mw)”, puntualiza.
Adicionalmente, expone, por estos días se está concluyendo el proceso para la adquisición de dos kits completos de las partes móviles, lo que permitirá tener una mayor eficacia en las tareas de reparación. “También se inició un proceso para verificar el estado de los generadores y definir un plan de mantenimiento compatibilizado con las paradas de las turbinas”, acota.

Asimismo, añade, dentro de los planes destinados a modernizar la planta generadora se está actualizando el sistema de operación y control (SCADA). “Por otro lado, se ha concluido a nivel de proyecto ejecutivo la central sobre el brazo Aña Cuá, iniciativa que posibilitará incrementar la actual potencia instalada en un 9% (275 Mw) y la generación en un 8,5% (1.700 Mw). Y está en marcha la elaboración de la ampliación del complejo para incorporar tres turbinas que elevarán la potencia instalada en un 15% (475 Mw) y la generación en un 5% (1.000 Mw). Esta última obra permitirá dar mucha flexibilidad a las tareas de modernización del parque generador en el mediano y largo plazo”, enumera.
En segunda instancia, expresa, se tornaba necesario readecuar la organización a los parámetros de una empresa de generación hidroeléctrica. “La actual estructura operativa de la EBY está directamente vinculada con la construcción de un megaproyecto de ingeniería, por lo que era preciso readecuarla a la de una firma de generación moderna”, argumenta.
Para ello, precisa, se ha definido la incorporación de las tecnologías necesarias en pos de mejorar la eficiencia de los procesos administrativos y de control de gestión. “Ya se inició un proceso de valoración de los puestos de empleo y próximamente se readecuarán los espacios físicos de trabajo”, completa.

Schiavoni:
“Concluimos a nivel de proyecto ejecutivo la central sobre el brazo Aña Cuá, iniciativa que posibilitará incrementar la actual potencia instalada en un 9% y la generación en un 8,5%, y pusimos en marcha la elaboración de la ampliación del complejo”

 

Sustentabilidad operativa

Un tercer objetivo a cumplir en 2016, afirma Schiavoni, tenía que ver con el requerimiento de reorientar las políticas sociales y ambientales a criterios de responsabilidad social y ambiental empresaria (RSAE). “En ese sentido, durante la ejecución de las obras la EBY realizó grandes inversiones orientadas a mitigar los impactos producidos en las poblaciones residentes en las zonas inundables del embalse, por un lado, y a distintas acciones vinculadas con la protección del entorno y las compensatorias de los ambientes modificados, por otro”, señala.
Concluidas esas obras, agrega, las acciones se redefinieron en función de la nueva situación. “Lo hicimos aplicando criterios modernos de RSAE”, subraya.
En cuarto lugar, profundiza, la idea era lograr una situación económica financiera sustentable. “En esa línea, se efectuaron los ajustes necesarios entre el presupuesto aprobado y los ingresos reales previstos”, comenta.

Para ello, sostiene, se renegociaron y rescindieron convenios con terceros por montos que se consideraban elevados o innecesarios y se reprogramaron obras. “Asimismo, se optimizaron los procesos de compras en aras de una mayor competencia y se redujo la planta del personal contratado que se consideraba innecesario”, detalla.
Finalmente, expresa el directivo, se trabajó en una propuesta tendiente a renegociar una deuda específica. “Me refiero a la que tiene la EBY con el Gobierno argentino, financiador del proyecto”, destaca.

Schiavoni:
“Realizamos grandes inversiones para mitigar los impactos producidos en las poblaciones residentes en las zonas inundables del embalse y para financiar distintas acciones de protección del entorno y compensatorias de los ambientes modificados”

 

Previsiones auspiciosas

A la hora de pensar en el futuro inmediato, Schiavoni se muestra sumamente optimista con respecto a lo que significará 2017 para Yacyretá. “El año que viene ejecutaremos y profundizaremos lo planteado. Iniciaremos los procesos licitatorios de la central en el brazo Aña Cuá y de la ampliación del complejo, para comenzar con los trabajos en el transcurso de la temporada”, promete.
Según sus previsiones, se continuará con las tareas de rehabilitación de las turbinas y generadores, con la modernización de la estructura de la EBY y con la readecuación de las políticas sociales y ambientales. “Las obras nuevas a iniciarse en la zona del proyecto estarán vinculadas directamente con los nuevos criterios de RSAE”, garantiza.
Un último desafío a enfrentar, remarca, pasará básicamente por alcanzar un acuerdo con el Gobierno argentino a fin de renegociar la deuda de la EBY. “De mediar un acuerdo con Paraguay, se lograría resolver el último tema pendiente que le permitirá a la organización planificar sus acciones en el largo plazo, lo que beneficiará de manera sustancial a los países socios del emprendimiento”, anticipa. ©

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