Una herramienta clave para el desarrollo sustentable de la industria

Alba Caución vuelve a emitir pólizas de seguro ambiental

La firma obtuvo una nueva conformidad ambiental para ofrecer y vender el seguro. Según Virginia Marinsalta, gerenta de Asegurados de la organización, este instrumento garantiza la financiación de las tareas de remediación necesarias ante un eventual episodio de contaminación.

Con más de 55 años de trayectoria, Alba Caución es una empresa familiar de capitales locales que tuvo sus inicios en el rubro de los seguros generales y con el correr del tiempo se especializó en los seguros de caución. “Tenemos presencia con oficinas propias en 12 provincias y puntos de emisión remota en diversos sitios, modalidad que –a los efectos prácticos de certificar pólizas en el día– nos permite cubrir gran parte del país”, aclara Virginia Marinsalta, gerenta de Asegurados de la firma.
Actualmente, añade, Alba Caución está emitiendo pólizas y brindando asesoramiento en materia de seguro ambiental. “Disponemos de una Gerencia de Tomadores y Productores, quienes tasan y contratan las pólizas, y de una Gerencia de Asegurados –la cual está a mi cargo–, orientada al beneficiario de éstas. En ese sentido, hay empresas grandes que pueden ser tanto tomadoras como beneficiarias. Por ejemplo, una petrolera que importa gas (tomadora) y que al mismo tiempo construye o remodela su planta (beneficiaria)”, ilustra.
Según sus palabras, la compañía tuvo que luchar bastante en pos de obtener la conformidad para ofrecer y vender el seguro ambiental. “En verdad, la habíamos conseguido hace unos años, pero por cuestiones de concentración de mercado y variables que nos exceden últimamente no pudimos emitir los seguros. A través de la modificación de una resolución, la nueva gestión de Gobierno benefició al mercado en general, incluyendo a nuestra firma. Hoy todas las compañías de seguros de caución pueden aplicar para la obtención de la conformidad ambiental”, destaca.
De acuerdo con lo estipulado por la legislación, explica, en primer término hay que contar con el Proveído de la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), que es el organismo contralor, y en segunda instancia debe obtenerse la conformidad ambiental de la ex Secretaría de Ambiente de la Nación. “Nosotros habíamos dado ambos pasos (en 2009 y 2012, respectivamente); el problema es que pudimos operar muy poco, ya que nos impusieron arbitrariamente tres medidas cautelares –las cuales nos impidieron seguir haciéndolo–, que fueron revirtiéndose una a una, incluso con la participación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, la que determinó su arbitrariedad. En 2014 comenzamos a emitir nuevamente durante tres meses, lo que resultó una prueba positiva tanto para nosotros como para el mercado. Hasta que el Juzgado de la provincia de Formosa ratificó la extensión de la única cautelar que había quedado en pie”, recuerda.
La situación, comenta, recién se destrabó este año. “Con la sanción de la nueva Resolución 256, en octubre pudimos volver a obtener la conformidad ambiental”, subraya.

Marinsalta:
“El seguro ambiental cubre tierra y agua, no aire (ya que éste no puede remediarse). Sucede que el espíritu de la póliza no estriba en multar a quien contamina, sino en promover la financiación de la remediación”

 

Espíritu remediador

A decir de Marinsalta, el seguro ambiental es una garantía al Estado (ya que, si bien la póliza es tomada por la industria, el asegurado es el Estado en representación de la sociedad) de que se financiará la remediación en tanto no se haga cargo quien contaminó.
Habitualmente, indica, se exige les a los laboratorios y a diversas industrias (entre ellas, la química y petroquímica). “La suma asegurada, que se calcula mediante una fórmula polinómica, tiene que ver con la actividad propia de la empresa en cuestión, el tamaño de su planta industrial, sus instalaciones y efluentes. El seguro ambiental cubre tierra y agua, no aire (ya que éste no puede remediarse). Sucede que el espíritu de la póliza no estriba en multar a quien contamina, sino en promover la financiación de la remediación”, sostiene.
Cuando hay un caso de contaminación, detalla, se activa el proceso de ejecución de la póliza. “Antes de ello, el propio tomador debería remediar lo contaminado. Pero en caso de que no lo haga, es la compañía aseguradora la que financia la remediación”, remarca.
Increíblemente, expresa, en el transcurso de ocho años de implementación del seguro ambiental no se había ejecutado ninguna póliza. “Esto cambió en el pasado mes de abril, cuando se ejecutó una en un pueblo de Entre Ríos. El caso fue bastante controvertido, ya que la aplicación se dio de manera preventiva (posibilidad que está mencionada en las condiciones generales de la póliza). Cabía la posibilidad de que un río –cuyo nivel estaba en crecida– ingresara a los piletones de la empresa y derramara desechos por doquier. Es por ello que se contrató una gran flota de camiones para vaciar ese relleno y evitar males mayores”, puntualiza.

Perspectivas favorables

Según Marinsalta, las pólizas de los seguros ambientales son anuales, aunque pueden renovarse. “El máximo volumen de pólizas registradas hasta ahora fue de 3.500. Lo interesante es que las sumas aseguradas suelen ser relativamente altas”, asegura.
Próximamente, anticipa, saldrá una nueva normativa con respecto al proceso de ejecución de la póliza. “En principio se aplicaría para aquellas en las que el asegurado sea el Ministerio de Ambiente de la Nación”, proyecta.
A su criterio, por estos días el mercado se está recuperando de manera progresiva a nivel local. “Sentimos que en los últimos tiempos se frenó la obra pública. Afortunadamente, desde junio de este año se viene observando un saludable repunte, sobre todo en materia de transporte, infraestructura ferroviaria y viabilidad”, resalta.
La nueva normativa de redeterminación de precios, afirma, hizo que muchas obras sean retomadas, lo que impulsó la emisión de certificados. “También resultaron positivas para nuestro mercado las nuevas licitaciones termoeléctricas y el plan RenovAr de fomento a las energías renovables”, completa. ©

Compartir