Mendoza aumentó su participación en la industria de Oil & Gas

Además de buen vino hay hidrocarburos

La exploración de hidrocarburos en suelo mendocino se incrementó un 27% anual, mientras que las tareas de explotación crecieron más de un 32%. Así, la provincia cuyana elevó a más de un 15% su presencia en la oferta nacional de petróleo y gas natural.

Sin prisa, pero sin pausa, Mendoza continúa ganando protagonismo dentro de la matriz hidrocarburífera nacional. La provincia gobernada por Alfredo Cornejo ya explica más de un 15% de la producción de Oil & Gas en la Argentina.
De acuerdo con un informe elaborado por la Dirección de Hidrocarburos mendocina, en 2016 la exploración en yacimientos petroleros y gasíferos creció un 27% anual, al tiempo que la explotación de estos recursos lo hizo un 32,3%. “Estos números responden al compromiso que efectuaron las empresas operadoras de invertir u$s 760 millones durante el año pasado”, cuantificó Santiago Fernández Herrero, titular de la cartera hidrocarburífera.
Según sus precisiones, en el transcurso de la temporada pasada se llevaron a cabo intervenciones en 180 pozos, de los cuales 13 fueron de avanzada; 136, de explotación propiamente dicha, y 31, de servicios o inyectores de recuperación secundaria. “En 2015 sólo se había concretado un total de 136 perforaciones, por lo que se logró un incremento de un 32,25%”, remarcó.
En materia exploratoria, apuntó, se efectuaron 21 pozos, de los cuales 17 ya están terminados, mientras que tres se encuentran en espera y uno, en plena etapa de terminación. “Entre los finalizados hay 10 productivos, cuatro con abandono temporario, dos improductivos y uno con estudio concluido. Asimismo, se completaron cinco intervenciones en pozos que han sido perforados anteriormente, dos de los cuales están en estado productivo, otros dos en condiciones de estudio y uno en proceso de próxima intervención”, puntualizó.
Gracias a estos avances, Mendoza consiguió ampliar su participación en la oferta hidrocarburífera local desde un 13,8% hasta un 15,3%. “Entre 2014 y 2016, logramos una variación positiva en nuestro rendimiento petrolero –medido en metros cúbicos diarios– de alrededor de un 8,7%”, subrayó Fernández Herrero.

Gran potencial

El Gobierno mendocino viene trabajando fuertemente para diversificar los ingresos de la provincia. A decir del subsecretario de Energía y Minería, Emilio Guiñazú, el turismo no debería ser la principal fuente de desarrollo económico, por lo que hacen falta nuevos vectores de crecimiento.
A su entender, la provincia tiene un diferencial comparativo que puede transformarse en competitivo con respecto al desarrollo de energía primaria. “Contamos con petróleo, hidroelectricidad, energía solar y eólica. Asimismo, creemos que cumpliendo nuestras rigurosas leyes ambientales podemos desarrollar la actividad minera”, opinó.
En el ámbito petrolero, especificó, hay muchos problemas por resolver desde lo contractual. “Tenemos, por caso, cinco tipos de contratos diferentes para trabajar con las operadoras”, admitió.
Dado el oscilante contexto hidrocarburífero internacional, consideró vital prepararse mejor para amortiguar el impacto de los vaivenes del mercado. “El sector petrolero representa aproximadamente el 20% de nuestro Producto Bruto Geográfico (PBG) y emplea a unas 15.000 personas. Tenemos 92 áreas definidas: 42 de explotación y 50 de exploración (de ellas, hay 30 sin operadora y seis que carecen de actividad). En suma, hay un gran potencial por aprovechar”, sintetizó.

Fernández Herrero
“Estos números positivos responden al compromiso que efectuaron las empresas operadoras de invertir unos u$s 760 millones en la provincia durante el año pasado”

Estabilidad sectorial

El aprovechamiento del shale que alberga la formación Vaca Muerta dentro de los límites de Mendoza es una asignatura pendiente para el Gobierno provincial. Desde la Subsecretaría de Energía y Minería se reconoce que la exploración de dichos recursos no convencionales es –hasta el momento– prácticamente nula. “YPF realizó dos pozos, cuyos resultados no fueron satisfactorios, pero estamos seguros de que nuestro turno llegará”, proyectó Guiñazú.
A su entender, primero debe ordenarse el tablero contractual, lo que implica evaluar los contratos existentes y corregir (o, llegado al caso, revertir) las áreas no desarrolladas. “El gran reto pasa por incrementar nuestro atractivo comercial para los inversores privados a partir de más y mejor infraestructura energética, un marco jurídico confiable y un clima de negocios apropiado. Es por ello que mantenemos una buena relación con los sindicatos y solemos anticiparnos a la aparición de problemas”, aseguró.
Hay que garantizar la sustentabilidad de la actividad, expresó, y lograr una perspectiva de estabilidad dentro del escenario actual. “En ese sentido, velaremos por el cuidado ambiental (en especial, por la protección del agua) y por la seguridad”, prometió. ©

 

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